Bianca Marigliani: Cambiando paradigmas en torno al testeo en animales

Bianca Marigliani (PhD) es especialista en biotecnología y biología molecular de la Universidad de Sao Paulo. Enfocó sus estudios de doctorado en el reemplazo de productos derivados de animales por alternativas in-vitro, gracias a un estudio financiado por el premio Lush de Jóvenes investigadores (2015). Desde entonces, Bianca ha orientado su carrera en poner fin al testeo de animales en la ciencia. Es miembro fundadora del Instituto 1R, (www.instituto1R.org), organización que promociona e investiga el reemplazo de la experimentación animal en el mundo.

Conversamos con ella para aprender más acerca las posibilidades de acabar con prácticas tan poco éticas en un escenario donde la tecnología promete un futuro sin crueldad animal para la industria. 

 

Bianca Marigliani ha enfocado su investigación como bitoecnóloga en poner fin al testeo en animales. Crédito: Bianca Marigliani.

¿Cómo fue el proceso de orientar tus estudios hacia la eliminación de prácticas crueles de testeo animal? 

El uso de productos de deriva animal (como el suero bovino fetal, que es un suplemento de medios de cultivo que conlleva enormes problemas éticos e inconvenientes técnicos) en pruebas celulares me llamaron la atención desde mi primer día en el laboratorio. Sin embargo, solo después de un par de años me di cuenta que también podrían ser caracterizados como reemplazos al testeo animal. Fue allí cuando decidí hacer algo al respecto, pero lograr métodos alternativos al testeo animal en la industria cosmética que fuesen libres de animales y de crueldad.

¿Cómo ha evolucionado el testeo animal a lo largo del tiempo? ¿Cual es la práctica utilizada actualmente? 

El testeo animal se lleva a cabo en gran parte por regulaciones gubernamentales, intencionadas para comprobar la seguridad de las diversas medicinas, pesticidas, químicos y otros tipos de productos. Estas regulaciones existen en casi todos los países del mundo, y muchos requieren que las empresas realizan diversos testeos  para cada químico y producto nuevo que se produce. Algunos tests consumen más de 2,000 animales a la vez y con la emergencia de nuevas preocupaciones de salud humana (por ejemplo discapacidades en el aprendizaje o disrupción del sistema endocrino), nuevos tests son inventados, y así la lista de testeos crece.

El testeo en animales comenzó a comienzos de 1900, y aunque sea difícil creer,  la mayoría de los tests utilizados a la fecha fueron ideados previo a 1980. Por ejemplo, el uso de conejillos de indias para identificar químicos que producen alergias de piel data de 1959.

La conciencia pública respecto al sufrimiento animal utilizando estos métodos llevó a métodos alternativos en los ´90 , aunque aún aplicando un test que utiliza animales (ensayo de ganglio linfático local en ratones), pero que usa menos cantidad de animales y es menos invasivo.

Hoy, la ciencia ha evolucionado para permitir el reemplazo del testeo animal para identificar alergias de piel con una serie de testeos químicos y celulares que predicen de mejor manera el potencial alérgico en las personas que la alternativa de testear en conejillos de indias o en ratones. Sin embargo, salvo en casos raros donde los testeos en animales están prohibidos por ley, la mayoría de las regulaciones a nivel mundial continúan favoreciendo el testeo cruel y obsoleto en animales.

¿Cuál es la alternativa a este tipo de testeo? ¿ Y cómo resuelve tu investigación esta problemática?

Hoy es posible reemplazar por completo el testeo animal para la irritación de piel y ojos, alergias de pieles y un número de otras preocupaciones de baja complejidad en cuanto a la salud. Una problemática, sin embargo, es que la mayoría de los métodos basados en estudio de células aún utilizan productos de deriva animal tales como el suero bovino fetal.

Mi idea era reemplazar los derivados de animales con un medio químico para cultivar células en un medio libre de suero. Gracias al fondo que me adjudiqué el año 2015 por Lush, tuve la posibilidad de experimentar y demostrar que el reemplazo no afecta los resultados de uno de los métodos celulares en la prueba de hipersensibilidad cutánea in vitro (método h-CLAT), uno de los métodos para inducir respuestas de hipersensibilidad que no utilizan animales.

Cada vez más países prohiben el testeo en animales para la producción de productos cosméticos. Crédito: Creative Commons.

¿Qué países han prohibido la práctica del testeo animal como también la venta de productos testeados en animales?

Los productos de cosmética libres de crueldad están cada día más cercanos a ser el método convencional alrededor del mundo, gracias en gran parte a la campaña #BeCrueltyFree liderada por Humane Society International y nuestros afiliados y socios a nivel nacional en el Instituto 1R.

Casi 40 países han prohibido el testeo animal para cosméticos, y nuestra meta es prohibir esta práctica en todos los mercados de belleza a nivel mundial hacia finales del 2023. Creemos que las personas deberían poder escoger un producto cosmético que es inocuo y también libre de testeo animal.

Nuestra campaña #BeCrueltyFree www.hsi.org/becrueltyfree fue instrumental en impulsar que la Unión Europea se transforme en el mercado global más grande de cosmética libre de crueldad, y en asegurar victorias similares en India, Taiwan, Corea del Sur, Nueva Zelanda, Australia, Guatemala, Suiza, siete estados de Brasil y tres estados en los Estados Unidos. Hoy estamos liderando 17 esfuerzos legislativos en Brasil, Canadá, Chile, México, Sudáfrica, el sudeste Asiático, Sri Lanka y los Estados Unidos.

El testeo de animales se generalizó en el mundo a mediados del siglo XX. Hoy, esta práctica es cada vez más restringida. Crédito: Creative Commons.

¿Cómo pueden los científicos ayudar a reducir el sufrimiento animal? 

La ciencia moderna ha logrado mapear el genoma humano, ha cultivado mini-cerebros en el laboratorio, ha diseñado bio-chips de múltiples órganos que simulan la fisiología humana y que incluyen funciones humanas como respirar y la circulación de la sangre. Con estas tecnologías poderosas los científicos están mirando hacia nuevas direcciones alejadas de los fallidos “modelos animales”.

Pero esto es distinto al testeo de toxicología, que es un requerimiento de las regulaciones de seguridad de los  gobiernos, donde la mayoría de los animales de laboratorios son utilizados para experimentos. Mucho de esto se financia con los impuestos de todas las personas y donaciones a fundaciones encargadas de combatir enfermedades.

Como resultado, si los contribuyentes y científicos fueran a demandar que el financiamiento a estas investigaciones inhumanas (y muchas veces inefectivas) cambiaran sus prácticas hacia tecnologías humano-biológicas, el avance científico sería enorme y muchos animales serían salvados: una situación donde todos nos veríamos beneficiados.

Bianca Mariglani fue ganadora del premio Lush de Jóvenes Investigadores en su proyecto de reemplazar productos derivados de animales por alternativas in-vitro. Crédito: Lush

¿Qué podemos hacer como personas (y consumidores) para contribuir a esta iniciativa?

Los consumidores pueden apoyar la campaña #BeCrueltyFree de Humane Society International al firmar nuestra petición: en Chile:  www.becrueltyfreechile.org o a nivel internacional (www.endanimaltesting.org), mientras compran productos libres de crueldad utilizando la guía de productos de la ONG Te Protejo, disponible en https://ongteprotejo.org.

 

Aquí puedes ver el Video de la Charla TED de Bianca Marigliani: https://www.youtube.com/watch?v=qZHqIKo9mXQ&feature=emb_logo

 

 

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