En una sencilla cabaña de madera, a metros de la orilla del mar en Santa Teresa, Costa Rica, vive Carolina Sevilla, una mujer que, a partir de un hashtag y un par de fotos, ha inspirado a miles de personas a limpiar las playas alrededor del mundo. La premisa: sólo necesitas cinco minutos para hacer un cambio. Hoy, su campaña #5minutebeachcleanup (5 minutos de limpieza de playa) suma más de 30 mil seguidores en las redes sociales, y va en aumento.

La basura que encontramos día a día en las playas proviene tanto de las personas que las visitan así como del mar, el cual debido al oleaje poco a poco va expulsando la basura que flota en sus aguas. Lamentablemente, ya es normal ver una botella plástica o una bolsa de papas fritas flotando en el agua, tirada en la arena, o a la orilla del mar.  Según un estudio realizado por Greenpeace, la producción de plástico ha aumentado de manera alarmante en los últimos 50 años, llegando en 2013 a los 299 millones de toneladas a nivel mundial. Sólo en Chile, se estima que al año entre 10 mil y 25 mil toneladas de plástico son mal manejadas y podrían potencialmente terminar en el mar.

Para Carolina Sevilla, esta situación representa un problema fundamental que no puede esperar a la acción tardía de los gobiernos, sino que tiene que ser manejado desde ya por los ciudadanos comunes y corrientes, con la simple acción de recoger los desechos que encuentras en tu visita a la playa. En una caminata de horas por la arena, ¿qué son cinco minutos? 5 Minute Beach Cleanup incentiva a las personas a tomar acción frente a la contaminación en las playas, demostrando que bastan cinco minutos para aportar un granito de arena. La campaña es promovida a través de las redes sociales, con el hashtag #5minutebeachcleanup, y ya son miles los que adhieren, compartiendo fotos de los desechos recolectados.

Sin embargo, la vida de Carolina era muy distinta antes de crear Five Minute Beach Cleanup. Esta dinámica mujer comenzó su vida laboral en el mundo de las leyes, especializándose en Derechos Humanos. Al egresar, trabajó para el premio Nobel de la Paz costarricense, Oscar Arias Sánchez en su “Fundación Arias para la Paz y el Progreso Humano”. Luego trabajó en otras organizaciones internacionales con temas relacionados al desarme y el derecho de la guerra. En el 2007 empezó a trabajar en las Naciones Unidas hasta el año 2016, cuando decidió que era necesario bajar el ritmo de oficina y diplomacia que llevaba hasta el momento.

Su vida cambió radicalmente cuando pasó de trabajar como diplomática en Nueva York, a vivir nuevamente en Costa Rica y liderar la sección latinoamericana de Bionic, una empresa que busca convertir el plástico que viene del océano en algo más que un desecho. Han logrado, por ejemplo, convertirlo en telas que luego son utilizadas por conocidas marcas de ropa, como H&M y Gap, entre otras. Además, actualmente Bionic está cerca de abrir el primer centro de reciclaje para plásticos oceánicos, un proyecto piloto que podría ser replicado en todo el mundo. Entrevistamos a Carolina, para saber más de ella y su proyecto, cómo comenzó la campaña #5minutebeachcleanup y qué espera para el futuro.

Carolina Sevilla en su “casa del árbol”, fotografía de www.asustainableliving.eco

¿Qué te llevó a crear #5minutebeachcleanup?

Cuando comencé con Bionic y volví a Costa Rica a vivir a unos cuantos pasos del mar, cada vez que salía de mi casa encontraba mucha basura desperdigada por la playa… empecé a preocuparme por la falta de conciencia y de responsabilidad de nosotros, del 99%, que además no está representado muchas veces por el gobierno ni por ninguna organización local. Esta tarea es de todos y tenemos que contribuir haciendo algo, entonces pensé, por qué no tomar cinco minutos al día cuando vas a la playa para recoger basura, no es mucho tiempo y el impacto es grande.

Foto enviada desde Seattle a #5minutebeachcleanup.

Eras una persona contra un mar de plástico y desechos, pero hoy ya sumas miles de seguidores ¿cómo lograste que tu hashtag se convirtiera en un movimiento?

Comencé a seguir a figuras clave en el mundo de las limpiezas de playa en Instagram y a usar el hashtag cada vez que realizaba una limpieza de playa. Luego fue creciendo el número de personas que lo usaban. Hasta que llegó Gary, de Make a Change World a hacer un reportaje de mi estilo de vida tan simple y minimalista que tengo en Santa Teresa (un treehouse) y acerca de mis proyectos con Bionic y Five Minute Beach Cleanup y ¡boom! Se dio a conocer por todo el mundo. Además NOWTHIS news y A+J siguieron con videos que se hicieron virales y con todo esto la iniciativa voló y se convirtió en un movimiento de limpieza de playas que se realiza en todas partes del mundo. De hecho, yo no organizo limpiezas de playa masivas, son las personas quienes han hecho suyo el hashtag y lo están llevando a sorprendentes acciones colectivas.

El foco está puesto en la recolección de basura, pero sabemos que no puede terminar ahí, ¿cuál es el paso siguiente?

Cuando recoges la basura de la playa lo ideal es depositarla en un centro de reciclaje como en el que estamos construyendo en Costa Rica. Pero no hay de esos en el mundo. Yo siempre recomiendo convertir el plástico en obras de arte para no tener que tirarlo a la basura, pues probablemente vuelva al mar por la deficiencias en los sistemas de recolección de basura.

Carolina Sevilla y amiga llevando los principios de #5minutebeachcleanup a la práctica, fotografía de asustainableliving.eco.

Pasaste de trabajar como diplomática, en una ciudad tremendamente activa como Nueva York, a vivir a orillas del mar y dedicarte de lleno a proyectos ecológicos, ¿cómo fue ese cambio en tu rutina?

Mi vida cambió radicalmente desde que comencé con Bionic y con #5minutebeachcleanup. Tengo mis rituales matutinos. Cuando estoy en la playa, por lo general me levanto muy temprano, me preparo un café y un jugo de fruta fresca y me voy a surfear. Cuando termino, es el momento para que me siente con mi computadora en un lugar cómodo para comenzar a trabajar.  Diariamente, dedico algo de tiempo para leer las noticias sobre contaminación en los mares y océanos. Me gusta ver lo que está sucediendo en el mundo, cuáles son las nuevas iniciativas, los programas más nuevos y qué grupos trabajan por la misma causa. Luego, doy un vistazo a las imágenes que las personas etiquetan o envían y selecciono un par para subir a la página de #5minutebeachcleanup.

Fotografía enviada de República Dominicana a #5minutebeachcleanup.

¿Cuáles son tus próximos proyectos?

Estoy dirigiendo operaciones con Bionic en Costa Rica y en México por el momento, abriendo centros de reciclaje de plástico marino. Con mi propia iniciativa de limpiezas de playa tengo diversos proyectos de los cuales no puedo hablar mucho hasta que estén un poco más concretos, pero les contaré próximamente.

Además, #5minutebeachcleanup está por anunciar un sistema de voluntariado y embajadores en cada país, entre otras cosas. Estamos aprovechando el momentum y la atención que está recibiendo el tema de la contaminación de los oceános en el mundo. En el 2018, éste fue el tema en muchos foros, desde reuniones de diplomáticos y de nivel gubernamental hasta el sector privado y la sociedad civil. Todo se ha interconectado de una manera increíble: la urgencia y la atención que requiere limpiar nuestros océanos de plástico y basura es enorme, queremos aprovechar el auge de nuestro movimiento en todas partes del mundo.

¿Algún consejo para que la gente tome conciencia de la basura en las playas? Por ejemplo un corto, documental, libro, etc.

Mi heroína es Sylvia Earle, quien me marcó con su documental llamado “Mission Blue”. Ella es toda una inspiración para mi trabajo. “Albatross” de Chris Jordan fue el que cambió mi vida.  “A Plastic Ocean”, de Craig Lesson, también es muy bueno, pues muestra la urgencia y estado de emergencia que vive nuestro planeta, es realmente un abre ojos a la realidad.

*Foto de portada: 5 minute beach cleanup en Tulum, México.

Referencias

Plásticos en el pescado y el marisco – Greenpeace, 2016

Entradas de residuos de plástico de la tierra al océano – Universidad de Georgia, Publicado en revista Science, 2015.