Bosque de Niebla (2017) es el nombre del documental mexicano que nos sumerge en la cotidianeidad de una pequeña comunidad que resguarda alrededor de 260 hectáreas de bosque mesófilo en el Estado de Veracruz, correspondiente a uno de los ecosistemas más biodiversos y más gravemente amenazados de todo México. Así, esta comunidad nos evidencia su profundo apego por la naturaleza, y sus esfuerzos por reconfigurar su propia cultura en torno al bienestar del bosque.

Dirigido por la directora Mónica Álvarez Franco, en su primera incursión en el formato de largometraje, el filme da cuenta del sustentable estilo de vida de los integrantes de la Cooperativa “Las Cañadas”, una organización comunitaria  que se encuentra formada por 22 socios y socias; entre los que se reparten la producción de alimentos y el desarrollo de las diferentes labores que allí se implementan. Todo en completa equidad y armonía, tal como se puede apreciar a los largo de los 90 minutos que dura la cinta.

©Bosque de Niebla

A partir de 2006, año de su creación, los integrantes de la cooperativa decidieron hacerse cargo del daño ambiental que la ganadería extensiva había causado por décadas en el bosque; comenzando a establecer los principios éticos y de diseño de la permacultura como los ejes de la vida sustentable que tanto deseaban. Aplicándolos no solo en términos productivos, sino que también a nivel sociocultural; dándole especial énfasis a la educación ambiental de las nuevas generaciones.

En conversación exclusiva con Endémico, la realizadora azteca nos fue revelando detalles del contexto en que se generó este proyecto audiovisual. “Me acerqué a Las Cañadas durante la primera etapa de mi embarazo. En ese entonces (y como hacía ya tiempo) me cuestionaba el mundo que les estábamos dejando a las siguientes generaciones. En un país herido, que nos viene violentado desde hace más de 30 años, con una desigualdad social impresionante, una falta de gobernabilidad ética, y la esperanza cada vez es más difusa. Fue por esto que, a manera de búsqueda personal, me pareció importante acercarme a este proyecto, que de una u otra forma me ha regalado un poquito de esperanza, enseñándole a mi hija otras posibilidades de vida”.

“No pasaron ni 15 días cuando ya estaba ahí, hablándoles de la posibilidad de hacer un documental; en ese momento no sabía exactamente qué quería plantear en el documental, ni como lo iba a hacer, solo existía esa necesidad de hacerlo. A partir de esto, me acerque a ellos, estuve aproximadamente un año visitándolos constantemente, conociéndolos, trabajando con ellos, dando clases a los chicos, integrándome; mi hija creció ahí y fue un año bellísimo en donde aprendí de ellos, a observarlos sin cámara, a acompañarlos y disfrutarlos”, revela Mónica.

©Bosque de Niebla

Tengo entendido que se trató de reducir al mínimo su huella de carbono, ¿qué medidas tomaron para aquello, y cómo, posteriormente, compensaron estas emisiones?

Cuando iniciamos el proyecto no sabíamos de la compensación de emisiones, pero de alguna manera intentábamos ser lo más congruente posible con la filosofía de Las Cañadas; vivíamos como ellos, utilizábamos un mínimo de insumos, etc. Fuimos aprendiendo mucho en el camino. Fue en el estreno de la película cuando nos enteramos de esta posibilidad y nos pareció fundamental hacerlo.

Por medio de MéxiCO2, Plataforma Mexicana de Carbono, hicimos dicha compensación, calculando el transporte, el agua, los residuos y la energía eléctrica que utilizamos para hacer el documental; esto nos dio como resultado un total de emisiones de carbono (tCO2e).  Para mitigar este daño,  nosotros compensamos estas emisiones, comprando bonos que carbono y logrando así, apoyar a un proyecto certificado por Naciones Unidas, que trabaja en la reducción de emisiones de carbono. Esta iniciativa fue un proyecto de energía renovable, que generan biogas por medio de rellenos sanitarios.

Desde el punto de vista de las relaciones humanas, ¿cuál crees que es la gran enseñanza de Bosque de Niebla?

Siempre digo que lo que más me dejo Bosque de Niebla, es aprender a cuidarnos los unos a los otros. Vivimos en un sistema que suele segmentar y así, controla a la sociedad, para lograr atributos económicos y políticos. Las Cañadas rompe totalmente con este sistema, se entienden como individuos, pero también miembros de un colectivo, procurando mantener un lazo familiar, cuidándose entre sí, haciendo comunidad. Creo que si empezamos con ese principio, de cuidarnos los unos a los otros, desde lo pequeño podremos hacer cambios realmente grandes.

Puedes ver la sinopsis de la película en este vínculo: https://youtu.be/PehbDQjAJQo

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