En el marco de la Fiesta del Medio Ambiente, desarrollada por el Zoológico Metropolitano durante estas vacaciones de invierno, tuvimos la oportunidad de conversar con Marisol Oporto, una de las fundadoras del proyecto de identificación de aves urbanas Pajarístico Migrador, quien se encontraba junto a su equipo de trabajo recibiendo a todos los menores que se acercaban a su puesto, atraídos por los diferentes artículos que allí  tenían dispuestos, como juegos, postales, marca libros, chapitas, imanes para el refri, y autoadhesivos. Material de educación ambiental que es elaborado con sus propios registros fotográficos.

Marisol participa como voluntaria en la comisión de Educación Social y Ambiental de la Red Por la Defensa de la Precordillera, cuyo principal propósito es conservar el Bosque Panul, a través de la promoción de un parque comunitario.

¿Cómo comienza esta pasión por observar aves, y qué ejemplares son los primeros que se quedaron grabados en tu retina y memoria?

Mi tío me regaló un libro sobre aves de Chile cuando tenía menos de diez, y después me prestó uno de aves urbanas, y yo ya ahí miraba las especies que había alrededor de mi casa. Me marcó especialmente una vez estaba mirando el techo y vi un nido de palomas (Columba livia), y se bajó un tiuque (Milvago chimango) y le sacó los huevos, y vi cuando rompió el huevo y le sacó la yema. Entonces, dije “quiero grabar esto, quiero documentar la naturaleza”. Y desde entonces quedé enamorada de las aves.

Chincol en el jardín de Marisol ©Pajarístico Migrador

¿Por qué resulta de suma importancia proteger el bosque nativo del Panul, y qué especies de aves dependen de su existencia?

El Panul es un brazo de lo que va quedando de bosque esclerófilo en la zona urbana, donde anteriormente estaba repleto de este tipo de bosque . Asimismo, es un acceso a las montañas, porque todo lo otro está privatizado, y ahí sube mucha gente a hacer senderismo y otros deportes. Y la Florida tiene muy pocas áreas verdes, y sería importante que se resguardara para siempre.

El movimiento ciudadano por la defensa del Panul se inició ante la comprensión de que este era último paño de bosque precordillerano que quedaba sin construcción de proyectos inmobiliarios. Todo partió después del aluvión del año 93, que se produjo en la Quebrada de Macul. Pronto, las personas se dieron cuenta que la catástrofe sucedió porque estaban habitando lugares de riesgo. Y ahí los vecinos de Lo Caña decidieron organizarse y formar la Red por la Defensa de la Precordillera.

En cuanto a las aves, la precordillera es una transición de valle a cordillera, entonces es un ecosistema especial donde se pueden encontrar especies de aves del valle con aves de la cordillera. Esto resulta ser una especie de puente para que las aves puedan bajar, y las que están más adaptadas a las zonas urbanas también puedan subir al bosque a alimentarse. Últimamente, han empezado a bajar de nuevo especies como la tenca (Mimusthenca). Además, el bosque es un paradero importante para la migración de aves.

Bosque el Panul ©Ariel Cruz

¿Qué efectos provocados por la urbanización son los que afectan a las aves urbanas en Chile?

Primero, la deforestación, porque los árboles son el hogar de varios insectos, de los que se alimentan muchas aves. Y después, el ruido, y que se usen los lugares naturales de forma poca amistosas, pues a la gente le cuesta aceptar que en la naturaleza no puede hacer las mismas actividades que hace en la ciudad.  La contaminación lumínica también les afecta, en Chile desconozco cuanto se ha estudiado, pero sé que en otros países, como en Estados Unidos, en Las Vegas, los animales tienen una confusión respecto de sus horarios de sueño a causa de las luces de la ciudad.

Respecto a los humedales, ¿qué te parece su nivel de desprotección?

Es un gran problema. Hace poco fui a un taller de humedales y aprendí mucho sobre su funcionamiento, la contaminación que hay en ellos y las formas de protección existentes. Recién ahora el ser humano se está dando cuenta del valor que hay en ellos, porque en la antigüedad los secaban para evitar la fiebre amarilla, a causa de los mosquitos. Además, se ha podido evidenciar la importancia que tienen en el control de la marea, del oleaje, y la captura de CO2 que realizan, y la gran biodiversidad que hay en ellos.

Me parece que más que proteger ciertos humedales, debemos hacer campañas de educación ambiental, porque la gente los usa como basurales, y poner más firmeza en el sistema de protección que hay en algunos.

¿De qué modo surge Pajarístico Migrador?

Surgió migrando, con un viaje. Luego de todo el conocimiento y los saberes que fuimos aprendiendo y compartiendo con los compañeros de la Red por la Defensa de la Precordillera, porque hacíamos talleres de autoformación donde cada uno enseñaba lo que sabía. Así, fue creciendo mi interés, porque me metí a estudiar cine, a raíz de mi gusto por los documentales de naturaleza. Y como también me gustaba la fotografía, decidí documentar el viaje, y de a poco fui aprendiendo, y participando de diferentes iniciativas como talleres y cursos, y ahí conocí a más gente interesada. Con todo el material que acumulé, me di cuenta de que debería ser difundido, y que sirviera como una herramienta de educación ambiental para que la gente conozca lo que está a su alrededor, y pueda protegerlo. Y que seamos conscientes de lo que hay antes de pensar en destruirlo.

Tiuque (Milvago chimango) ©Pajarístico Migrador

¿En qué consisten y a quiénes están dirigidos los talleres de observación de aves urbanas?

El taller de observación de aves urbanas surge por las mismas experiencias que tuvimos como defensores del bosque en la ciudad. Partiendo porque las áreas verdes están muy bajas, y porque la gente no conoce, y cree que en la ciudad no hay naturaleza. Entonces, vamos a hacer que la gente que está más alejada de la naturaleza, que son los ciudadanos, empiecen a reconocer que alrededor suyo sí existen seres vivos, y que lo más fácil para observar son las aves.

Así nace la idea, con el objetivo de dar a conocer las especies que aquí habitan; y que se valoricen la fauna y flora, por la interacción que tienen las aves con ella; y para que se empiecen a utilizar los espacios públicos de otra manera; más que para hacer picnic y carretear, sino que sea un lugar valorado para la observación de naturaleza Y eso, nosotros creemos que puede producir una masa crítica de ciudadanos que puedan comenzar a participar y a exigir que se habiliten más áreas verdes en su entorno.

Los talleres, en estos momentos, están abiertos para cualquier personas, son introductorios. Van niños de cinco a siete a años. Hace poco hicimos una encuesta para poder saber la edad de la gente que ha asistido, y los que más van son entre 35 y 45 años.

Afiche de un taller de avistamiento de aves urbanas realizado por Pajarístico Migrador.

¿Qué recomendaciones tienes para las personas que se están iniciando en esta actividad?

Hay que tener perseverancia y paciencia, porque para poder observar tienes que esperar mucho rato en calma. Y también se tiene que aprender a estar en silencio para contemplar, que eso también cuesta. Además, recomiendo observar fotos, eso es lo que yo que más hago. Cuando veo a un pájaro y no sé bien su especie, llego a la casa a descubrir en google su especie, a partir de la zona en que lo observé.

También he sabido que sugieres el uso de la plataforma eBird.

Sí, hace poco, junto a Carlos, otro miembro de Pajarístico, nos hicimos socios de la Red de Observadores de Aves y Vida Silvestre de Chile (ROC) y descubrimos que eBird es una excelente plataforma de ciencia ciudadana que va mucho con nuestro sentido de los talleres ciudadanos. Lo recomendamos porque sirve para mucho y es bastante útil. De a poco, puedes ir aprendiendo, y si quieres ir a un lugar, puedes revisar en el mapa qué especies de aves se han observado alrededor.

¿Cuáles son tus lugares favoritos para los avistamientos?

Ir al bosque Panul me gusta bastante, porque tengo un sentimiento de pertenencia y energético con él. Y me sé los caminos, entonces, ya sé dónde hay ciertas especies. Y fuera de Santiago me gustan los humedales. El humedal del río Maipo (San Antonio) lo conocí el año pasado, y es maravilloso. Y hace poco fui al humedal del Lluta (Arica), y es como ir a un lugar totalmente diferentes, pues se ven especies que no se pueden observar en el resto del país.

Taller de aves urbanas en parque Quinta Normal ©Pajarístico Migrador

*Fotografía de portada: carpinterito macho ©Marisol Oporto