Un reciente estudio llevado a cabo por investigadores del Instituto de Ecología (IE) de la UNAM reveló que la amenaza de extinción que acecha al jaguar yaguareté (Panthera onca) es bastante más crítica de lo que se pensaba, al existir alrededor de 64 mil ejemplares, pertenecientes a 34 subpoblaciones, distribuidas desde el norte de México hasta el septentrión de Argentina, de las cuales 33 están en peligro o peligro crítico de extinción.

Justamente, es en la nación rioplatense donde los juagares se encuentran mayormente en peligro de desaparecer, no por nada son sindicados como uno de los mamíferos más amenazados, de acuerdo al Libro Rojo de los Mamíferos Amenazados de la Argentina. Sin embargo, y pese al dramático escenario, aún existe más de alguna luz de esperanza para los jaguares de dicha región.

Tal como sucede con el Proyecto Yaguareté, emplazado en el Parque Iberá, en la provincia de Corrientes, y cuyo objetivo principal es el aseguramiento de la conservación de una población viable a largo plazo, tanto de los yaguaretés como de las especies con las que éste convive en la selva paranaense. Para saber más acerca de esta significativa iniciativa, conversamos con el Biólogo Sebastián Di Martino, Coordinador del programa de especies amenazadas del Parque Iberá.

Fotografía por Karina L. Spørring

¿Por qué es tan importante recuperar las poblaciones del yaguaraté, desde el punto de vista ecosistémico y cultural?

Los grandes depredadores tienen roles claves en los ecosistemas, a los cuales estructuran y moldean, ya sea cambiando las densidades o los comportamientos de las presas. Esto ha sido muy bien estudiado con los lobos de Yellowstone o con los pumas en la Puna Argentina (en el Parque Nacional San Guillermo, San Juan). Los ecosistemas completos funcionan mejor. Si les faltan piezas clave dejan de brindar los servicios ecosistémicos de los cuales dependemos para nuestra supervivencia en el planeta, como la provisión de agua de calidad, la estabilización del clima, el secuestro de carbono para mitigar el calentamiento global, etc.

¿En cuánto estiman la población de yaguaretés que habitan en territorio argentino y a qué se ha debido principalmente las desapariciones de este animal en la zona?

La población de yaguaretés en Argentina actualmente ronda en los 200 ejemplares. Unos 80 de ellos se distribuyen en la selva misionera y unos 120 en las selvas de montaña de Salta y Jujuy. Probablemente queden algunos individuos aislados en la región chaqueña pero, si es así, no superan los 20 ejemplares.

Antiguamente el yaguareté habitó todo el norte y centro del país, pero hace poco más de 100 años comenzó su retroceso hasta la situación crítica en que se haya actualmente.

Fotografía por Karina L. Spørring

La especie se encuentra actualmente catalogada como en peligro de extinción, siendo parte de la denominada Lista Roja de la Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza, ¿qué tan descabellada es la idea de  la desaparición de estos ejemplares en la región?

El yaguareté ya desapareció de más del 95% del territorio donde habitaba. Afortunadamente muchas instituciones gubernamentales y no gubernamentales están trabajando en su conservación, con algunos resultados alentadores. Por ejemplo, en los últimos años su número ha aumentado en Misiones. Pero en el Chaco la situación es crítica y su extinción definitiva inminente (si es que no está extinguido ya).

Con una retracción areal tan brutal, la reintroducción para recuperar territorios perdidos, debe ser una de las estrategias de conservación a considerar para la especie.

¿Cuáles han sido los principales avances en materia de conservación  del Proyecto Yaguareté?

En nuestro caso estamos trabajando para que, por primera vez en el mundo, los yaguaretés sean reintroducidos en un lugar donde han desaparecido completamente. Para esto hemos construido un gran Centro Experimental de Cría de Yaguaretés que permita, a partir de progenitores nacidos y/o criados en cautiverio, generar cachorros que puedan ser aptos para vivir en libertad.

 ¿Cuántos ejemplares han sido criados hasta el día de hoy Centro Experimental de Cría de Yaguareté (CECY), y qué acontece con ellos?

El centro de cría ha estado hasta ahora en la etapa de integrarse con ejemplares reproductores. Ya hay tres hembras y dos machos viviendo en el CECY. Y a partir de ahora debemos intentar que se reproduzcan para tener la primera generación de animales ya nacidos en el Iberá. Pero hasta el día de hoy no han nacido cachorros en el CECY.

Fotografía por Karina L. Spørring

¿Qué condiciones hacen falta para que los yaguaretés que son criados en el CECY puedan ser reinsertados en Iberá, y de qué manera se está trabajando en aquello?

Los animales nacidos en el CECY deben ser criados sin contacto o con un mínimo contacto con los seres humanos, de forma tal que no generen condicionamientos positivos hacia nuestra presencia. Para lograr esto, las hembras provenientes de cautiverio (que ya han sido entrenadas para cazar y alimentarse de presas vivas) serán pasadas a un corral de cría muy grande, de 1,5 hectáreas, que posee los ambientes naturales presentes en el Iberá y que se maneja a distancia. Estos corrales, por ejemplo, tienen un sistema de videovigilancia que nos permite observar a los animales en forma remota y no directa. También tienen mecanismos automáticos de ingreso de presas vivas para que los cachorros no asocien la provisión de alimento con el humano. Si los cachorros pasan un año con su madre en estos corrales y aprenden a cazar, se los pasa a un encierro aún más grande, de 30 hectáreas, ya sin la madre, para que pasen un año más desenvolviéndose por sí mismos antes de ser liberados.

Dentro de las amenazas que ponen en peligro a las especies de Icaré, ¿cuáles de ellas afectan directamente a los yaguaretés?

Las amenazas que estaban presentes en Iberá y que han provocado la desaparición del yaguareté han sido controladas casi en su totalidad. Iberá representa una oportunidad única para reintroducir a esta especie, ya que existen 700 mil hectáreas protegidas bajo la figura de un Parque Provincial y un Parque Nacional en creación. En esta superficie se estima que podrían vivir hasta 100 yaguaretés (tener en cuenta que la población total de Argentina es de 200 ejemplares!) en una zona sin conflicto. Las principales amenazas hoy en día en otras regiones del país tienen que ver especialmente con la pérdida de ambientes por desmontes y la caza furtiva.

¿Qué otras experiencias de conservación de yaguaretés han utilizado como referencia para el desarrollo de este proyecto?

Hemos tenido la colaboración de muchas personas para desarrollar este proyecto. En Argentina tenemos que mencionar especialmente a un grupo de trabajadores del Instituto de Biología Subtropical (IBS) del CONICET. También de especialistas de renombre mundial que han trabajado con la especie como el norteamericano George Schaller o el brasilero Peter Crawshaw. En Brasil hemos visitado, por ejemplo, al proyecto Oncafari en el que, entre otras cosas, han rehabilitado y liberado dos cachorros de yaguareté en el Pantanal, donde la especie está aún presente. Hemos tenido contacto también con profesionales rusos, que están tratando de reintroducir, con un método similar, al leopardo del Cáucaso. Y también hemos visitado experiencias similares de conservación del tigre en la India.

¿De qué forma la comunidad correntina ha podido tomar conciencia acerca del vulnerable estado de conservación de este felino, y cómo ésta, así como la población en general, pueden colaborar con el proyecto?

El yaguareté está ausente de los ambientes naturales de Corrientes pero está muy presente en la cultura, que ha mantenido viva su presencia. La posibilidad de recuperación de esta especie en el Iberá ha recibido un apoyo increíble de toda la sociedad correntina, un apoyo que nos ha sorprendido a todos. Los correntinos van a tener una segunda oportunidad con el yaguareté y estamos convencidos que esta vez va a primar el respeto y la convivencia entre los humanos y este hermoso carnívoro que nunca debió de extinguirse en estas tierras.

Fotografía por Karina L. Spørring