La lengua es un sistema compuesto por signos que sirven para la comunicación entre un grupo de personas que comparte un territorio en común y, por ende, también experiencias y realidades. En tiempos premodernos, cada cultura desarrolló su propio código, el cual se fue heredando de una generación a otra configurándose como un patrimonio cultural.

Sin embargo, con la modernidad llegó  la globalización, y con ella las formas de vida tradicional y sus costumbres se han acercado al abismo de la extinción.

Tan sólo en América Latina existen entre 400 y 1500 lenguas distribuidas a lo largo del continente y solamente en México se hablan 364 variantes lingüísticas, clasificadas en 68 agrupaciones lingüísticas y 11 familias lingüísticas (Fuente INALI, 2008). Por esto mismo, desde el 2003 este país posee la Ley General de Derechos Lingüísticos de los Pueblos Indígenas, en la cual se declara como «lenguas nacionales» tanto a las indígenas como el español, poniendo a todas las formas de expresión en el mismo nivel de importancia y respeto ante el Estado.

68 voces – 68 corazones es una serie audiovisual de cuentos animados creados para fomentar el orgullo, respeto y uso de las lenguas mexicanas creada por la productora Combo, financiado en un inicio por la Beca Coinversiones del Fondo Nacional para la Cultura y las Artes (FONCA) y, posteriormente, por instituciones como el CANAL ONCE, el Instituto Nacional de Lenguas Indígenas (INALI) y la Comisión Nacional para el Desarrollo de los Pueblos Indígenas (CDI). Actualmente, han desarrollado 20 videos que narran en diferentes códigos lingüísticos una historia, ya sea sobre la creación del mundo, de la Tierra, o de la predicción de las lluvias.

Este video narra en Náhuatl  un poema del escritor Miguel León Portilla que nos habla sobre la importancia de la trascendencia de la lengua

 

Este video narra un cuento Ch’ol (Estado de Chiapas) de tradición oral que explica cómo Ch’ujtiat, Dios del Cielo, creó a las especies que habitan nuestro planeta.

 

Su directora y creadora es Gabriela Badillo Sánchez (diseñadora gráfica) nos contó que esta serie de cuentos indígenas ilustrados y animados nació bajo la premisa de que “nadie puede amar lo que no conoce”.

“Esta serie busca dar a conocer la riqueza indígena que tenemos en México con el fin de ayudar a promover el orgullo y uso de las lenguas entre sus hablantes, una revaloración de su cultura e identidad. Por otro lado, el orgullo y respeto hacia toda la comunidad indígena entre todos los no hablantes, con la intención de ayudar a disminuir la discriminación hacia este sector y encontrar la belleza y riqueza en nuestra diversidad”.

En relación al proceso creativo, Badillo relata que el proyecto ha pasado por diversas etapas. La primera, fue la investigación en libros, museos e internet para conocer historias, tanto de la mitología indígena como de autores contemporáneos, que integraran el conocimiento sobre la creación, el origen de ciertos fenómenos, la lengua y la vida y la muerte según la cosmovisión de los diferentes pueblos.

 

La visión Huichol (Este de Jalisco) de cómo nació el primer amanecer desde el corazón de un venado que se convirtió en Peyote.

Y desde el año pasado, 68 voces-68 corazones se ha centrado en sumar a las comunidades “para que ellos nos cuenten la historia o tradición que les gustaría transmitir y plasmar, para lograr con esto involucrarlos para que sea un producto que lo sientan cada vez más suyo”, añade la directora.

“Nosotros buscamos ayudar a que su cultura se sienta más viva y no lejana del mundo en el que vivimos actualmente, que es justo un nuevo reto de algunas instituciones, subir a las comunidades a los medios digitales para que les sirvan como medio de comunicación, transmisión y enseñanza.¨

Estos materiales apuestan a crear no sólo un acervo sino también una herramienta que sirva para generar un sentido de orgullo, por su identidad, entre la comunidad, un orgullo entre los adultos mayores para que lo transmitan y una semilla que siembre un gusto en los niños y jóvenes en querer aprender, revivir y enaltecer su lengua y su cultura”.

Así también, la directora cuenta que esta iniciativa ha sido bien recibida por sus públicos, ya que les han llegado comentarios de personas que se identifican con alguna comunidad y logran ver la riqueza de su cultura a través de los videos. Además, se han percatado que muchos pertenecientes a comunidades indígenas están utilizando estos registros como herramienta de enseñanza lingüística para los niños.

Cabe señalar que desde el año pasado este proyecto ha sido apoyado por el INALI, un organismo del Estado mexicano que trabaja sectorizado en la sectorizado en la Secretaría de Cultura, reforzando la tarea educativa desde la integración del conocimiento originario. Y como se ha ido reconociendo lo auténtico del proyecto, este año lanzaron sus videos en el Canal Once (Televisora del Instituto Politécnico Nacional) por lo que la serie se puede ver en la televisión abierta mexicana, además de poseer este espacio en el sitio web del canal donde se profundiza en la experiencia y motivación de quienes trabajan en 68 voces- 68 corazones a través de varias entrevistas.

Así también han podido mostrar sus realizaciones en distintos espacios como la Cineteca y Festivales Nacionales e Internacionales. Sin ir más lejos, este año fueron seleccionados oficiales para la competencia de series animadas latinoamericanas del Quinto Festival Internacional de Animación Chilemonos de nuestro país.

¿Quiénes están detrás?

Los vídeos fueron realizados por COMBO ,una productora mexicana que se dedica a contar historias de diversas índoles a través del uso de dos herramientas: el diseño y la animación. Con ellas, han asesorado en temas de imagen, video y gráfica a diferentes iniciativas, tales como documentales, campañas de ONG’s y otros proyectos, asesorando de manera creativa diferentes producciones audiovisuales orientadas a la construcción de relatos.

Así fue como crearon 68 voces-68 corazones, una muestra más de lo que es el trabajo que desarrollan día a día. Gabriela Badillo dice que el punto común de los proyectos que han trabajado es “conectar y tomar la responsabilidad que tenemos como generadores de contenido y medio de comunicación para ayudar a crear un mundo mejor, dentro de lo que está en nuestras manos”.

Para ello, trabajan con diseñadores, lingüistas, ilustradores, entre otros profesionales dedicados al área de la comunicación y el diseño.

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