Cada día descubrimos más iniciativas de vida marcadas por una mirada hacia la naturaleza. Pero dedicar vida, tiempo y armar un proyecto en relación a esto, siempre es algo que queremos destacar. Por lo mismo es que conversamos con tres emprendedores que han desarrollado sus emprendimientos con un claro acento medioambiental, profesionales que mantienen firme la convicción de que ésta es la única manera en que pueden crecer tanto ellos como sus empresas.

ECOJUGUETES: ADIOS AL PLÁSTICO

Cristian Rivas es talquino. Ha pasado por varias experiencias laborales, tanto en Chile como en el extranjero, pero desde hace al menos dos años, una idea interesante se le pasó por la cabeza, tras un largo camino de transformación hacia una vida ecológica. “Surgió la inquietud de cambiar los juguetes plásticos de mi hija por juguetes completamente ecológicos, desde las materias primas hasta el producto final. Busqué un montón, y sólo encontré algunos en Alemania y Suiza, pero con altísimos costos de importación”, explica sobre la génesis de su proyecto.

Aburrido de buscar, decidió fabricar un personaje de madera para su hija de 3 años. “Tenía unos pedazos de madera y algo de cordón de yute, que -todo unido- formó un gracioso personaje. Sin querer, en ese momento establecí lo que después fueron los criterios de fabricación de la marca EcoMoondo Juguetes: materias primas recicladas, reutilizadas o recolectadas para no aportar a los monocultivos ni talas de bosque nativo”, cuenta con energía.

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Además, la fabricación fue sin clavos, tornillos, pinturas ni pigmentos. “Subí la foto del personaje a mis redes sociales y ¡boom!: todos querían uno. Así, ya no fue sólo un personaje, ahora tenemos más de 20 productos de autor. Y, a más de un año del inicio, nuestra consigna es “alejar a los niños del plástico”, una alternativa para que ellos vuelvan a lo natural de sentir, tocar, oler y hasta saborear lo que después encontrarán en la naturaleza”, relata Cristian.

Hay que destacar que en este proceso productivo y de creación, el proyecto sólo reutiliza material de desecho de la construcción, además de recolectar ramas de podas de plazas y elementos de los despuntes de barracas (destinadas a la quema). El mensaje es claro para Cristian: alejar del plástico y los juguetes sobre-estimulantes e hipnóticos  lo más que se pueda a la infancia de los niños, “promoviendo el trabajo hecho con amor, a mano y con consciencia ecológica. Por eso mismo, estoy trabajando en una serie de personajes llamados “los guardianes del bosque”, que van acompañados de un cuento ilustrado, donde se presenta a tres guerreros mágicos del bosque que luchan contra la tala indiscriminada de bosque nativo”.

YO RECICLO ¿Y TU?

Nos trasladamos hasta la ciudad de Arica, y encontramos a otro emprendedor que marca su camino como diseñador de productos desde la ecología. Se trata de Manuel Araya, quien ha comenzado un emprendimiento que ocupa “cajones agrícolas reciclados” (es decir, maderas que para otros serían “desechos”) para transformarlos en solicitados muebles. “Este proyecto nace de la necesidad de hallar una identidad artística y un oficio relacionado con lo que siempre me ha gustado desde niño: crear. El hecho de haber nacido y vivido en Iquique y cerca de la playa, siempre me ha llevado a imaginar mis juguetes y muebles desde cosas que encontraba en el sector: piedras, arena, cartón… ¡la Naturaleza!”.yo-reciclo-3

Con el cambio de ciudad (de Iquique a Arica), Manuel siente que estaba destinado a empezar desde cero, y desde ahí comprender que su habilidad principal estaba en sus manos. En ese sentido, el reciclaje para Manuel se presentó naturalmente, por las condiciones en que se encuentra Arica actualmente, con una producción agrícola muy amplia, que se traduce en cajas de verduras y frutas como protagonistas. “Por mi experiencia, logré encontrar el punto de unión entre reutilizar algo que está a la vista y desechado, en algo que sea estético, útil y adaptable para un hogar”, cuenta.

Pero, ¿por qué reciclar? “El reciclaje es la respuesta más obvia para solucionar en parte el problema que genera el consumismo y la contaminación del medioambiente. El slogan YO RECICLO Y TÚ es directo, y logro transmitir que podemos crear nuestras propias cosas con elementos muy básicos y que están en el entorno. En pleno siglo XXI, nos han metido en la cabeza que todo lo que se compra y se consume debe ser luego eliminado. Pero para mí, la madera me expresa la relación que tenemos con la naturaleza, lo rústico, lo natural, la comodidad y -lo más importante- el sentido de Hogar”.

TALLER BARBÓN: EMPRENDIMIENTO DE BARBONES

Taller Barbón nace en el 2014, cuando el chileno Maximiliano Ilabaca (artista visual) y el portugués Luis Leal (ingeniero informático) se conocieron, se asociaron y comenzaron a emprender con un taller de especiales productos. “Como artista visual,  luego de trabajar años en diferentes cosas relacionadas con el diseño gráfico, tuve la idea de independizarme, y decidí armar un taller de serigrafía. Ese año montamos nuestro primer taller, en un departamento antiguo en Santa Rosa, donde compartíamos a diario nuestras vidas y espacio con artistas de otras ramas, como pintura, tatuaje e ilustración”, relata Maximiliano.

Y agrega que “el proyecto siempre fue pensado en entregar un mensaje dentro de un producto, ya fuera relacionado al arte, cultura y/o naturaleza. De ahí la idea de lanzar una línea de bolsos con estampados de aves de Chile (loica, chucao, chincol, naranjero, pequén), rescatando el patrimonio natural de Chile y educando a la gente con información respectiva de cada especie, como descripción física, color, alimentación, zona, etc. Todo esto trabajando con materiales de algodón e intentando que los procesos no dejen mucho residuo, por lo que cada trozo de tela es aprovechado al máximo”.

Para el siguiente año, los “barbones” dieron un salto, al ser invitados a participar con un stand en la Feria del Libro de Santiago, haciendo crecer la marca. “Con este impulso, logramos cambiarnos de taller y abrir una casa/taller en Ñuñoa.  Además, surge la idea de no sólo de hacer cosas con aves, sino que también con hojas de árboles y plantas nativas (boldo, avellano, roble, raulí), apareciendo así bolsos, cojines y monederos”, agrega Max.

Y como ha sido tan vertiginosa y rápido el crecimiento de este proyecto, ya para este año Taller Barbón lanzó dos nuevos productos: un bolso con más espacio y con una línea ilustrada de fauna terrestre de Chile (zorro chilote, guanaco, chinchilla y pudú); y un calendario ilustrado de Flora y Fauna de Chile, el cual ha tenido excelente recepción, “siguiendo en la misma línea que hemos trabajado, la de incentivar el interés de la gente en el patrimonio natural del país, generando conciencia de lo que significan estas especies que dan vida e identidad al país”, aclara al artista visual.

La pregunta para estos emprendedores es simple: ¿logran vivir de sus emprendimientos? Y la respuesta es clarísima: ¡Claro que sí! “Y no sólo eso, vamos creciendo y evolucionando cada día”, afirma Cristian Rivas, mientras que Manuel aclara: “No es un camino fácil, pero con convicción y consciencia, todo se puede”. Por su parte, Max asegura que “la idea es ir creciendo y poder con esto dar oportunidad a otra gente a agregarse al proyecto, a medida que el mismo vaya creciendo, así generar empleo en un futuro cercano”.

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