Fue un 4 de enero, hace cuatro años, en la comuna de Vilcún (IX Región de la Araucanía) -el mismo día del quinto aniversario del asesinato de Matías Catrileo, y a metros del rewe de la machi Francisca Linconao- cuando Werner Luchsinger (75 años) y su esposa Vivianne Mackay (69 años) murieron calcinados dentro de su casa, en la hacienda Lumahue, a manos de un grupo organizado que entró al recinto.

A unos dos kilómetros del lugar, se encontró al machi Celestino Córdoba con una herida de bala en el pecho. Dada la situación, se le consideró de inmediato como el principal sospechoso del delito. En sus declaraciones, Córdoba señaló que él no sabía ni entendía desde donde provenía esa bala, dejando la investigación estancada durante un largo tiempo.

Sin embargo, quien ayudó a dar más pistas sobre el caso Luchsinger-Mackay fue José Peralino Huinca, quien a 10 meses del incendio, hablaría sobre lo ocurrido aquel día, dejando en evidencia a otros 10 supuestos involucrados. La machi Francisca Linconao fue una de las protagonistas de aquel relato, en el cual se le consideraba como autora intelectual del homicidio.

¿Antiterrorismo?

Desde ese momento, el Estado decidió aplicar la cuestionada Ley Antiterrorista a todas las personas señaladas por Peralino. Fue así como la machi Francisca Linconao estuvo en prisión preventiva en la cárcel de Temuco por unos 10 meses, aproximadamente.

Esta ley se institucionalizó durante la dictadura, y desde ese momento sólo algunos gobiernos la han invocado. Por su parte, la presidenta Michelle Bachelet prometió durante su campaña jamás aplicarla. Sin embargo, durante la coyuntura de este caso, su gobierno no dudó en invocarla.

Fue por este motivo que la machi Francisca se declaró en huelga de hambre, la cual sostuvo por 14 días, exigiendo un recurso de amparo que le permitiera cambiar la medida cautelar de prisión preventiva por arresto domiciliario, que es el derecho que toda persona posee en Chile cuando está sometido a procesos como este.

Respecto a la situación, en su momento el Director del Instituto Nacional de Derechos Humanos, Branislav Marelic, sostuvo que “el telón de fondo de la situación y de varios casos que han ocurrido en La Araucanía, es la ley antiterrorista, que no puede desconocer el debido proceso. Todos los organismos internacionales en materia de derechos humanos hablan que no se puede violar el debido proceso y la Ley Antiterrorista, con ciertas disposiciones, lo hace”, tal como se señala en el sitio web de la organización.

La resistencia:

Sin embargo, la acción de protesta que realizó la autoridad religiosa mapuche no pasó desapercibida para nadie, generando un gran impacto comunicacional, tanto a nivel nacional como internacional, y sobre todo en redes sociales, donde diversos artistas, ilustradores y muralistas comenzaron a demostrar su apoyo a la causa mapuche.

Pedro Vásquez y Max Pérez de Serigrafía Instantánea

Algunos creen que la famosa Guerra de Arauco -que se inició durante la colonización española en Chile- aun se mantiene viva debido a la criminalización de la protesta mapuche. En este aspecto, cabe destacar que la cultura de este pueblo originario es reconocida por ser guerrera -como si su sangre recorriera con fuerza sus venas- la cual le da el impulso para luchar por mantener sus costumbres, creencias y territorios protegidos. Por lo mismo, siempre están alerta para defender su cosmovisión: el mapuche concibe la existencia del mundo en pares. Nada es individual, sino que todo lo que los mantiene vivos, como cultura, es la misma naturaleza.

El Wallmapu es un territorio que luchan por proteger, porque allí reside su sustento e historia. Un miembro del pueblo mapuche no tendrá las mismas formas de desenvolverse si es que está alejado de este espacio, y cada vez que algún occidental o huinca se atreva a irrumpir en él, las distintas comunidades que conservan esta forma de vida buscarán la estrategia de expulsarle, ya que está interviniendo territorios sagrados para su pueblo.

Ese fue uno de los principales argumentos que la machi utilizó para exigir el derecho de cambiar su estado cautelar y regresar a su hogar o rewe, pues ella decía tanto a través de su familia, como de medios de comunicación nacional, que necesitaba su espacio sagrado para orar y curar, tanto a ella misma como sus pacientes. Es decir, para ejercer su rol de sanadora en la comunidad.

Por lo demás, no era primera vez que Francisca Linconao se atrevía a alzar la voz para defender los derechos de este pueblo originario y sus creencias. Ejemplo de ello, fue lo ocurrido en 2008 cuando denunció a la Sociedad Palermo Limitada por tala ilegal de árboles y arbustos nativos en el fundo Palermo Chico, colindante con su comunidad. También denunció la violación de los denominados “Menokos” – un sitio de significación cultural que corresponde a humedales donde se cree que habitan fuerzas de carácter sagrado-. Estas denuncias las realizó invocando el Convenio 169 de la OIT, el que fue ratificado por el anterior gobierno de Bachelet ese mismo año.

Y como es una mujer de sangre guerrera, durante el juicio Luchsinger-Mackay aguantó 14 días sin comer para que le otorgaran su libertad.  Fue así como lo consiguió, pues el 6 de enero recién pasado, fue dada de alta y enviada a su hogar, momento por el que tanto esperó. Por su delicado estado de salud, la trasladaron en ambulancia a su comunidad o rewe, donde quedará con arresto domiciliario debido al recurso de amparo que se invocó tras su polémica forma de protesta.

Cabe destacar que la investigación sobre su responsabilidad en el caso aún no se comprueba, pero ella afirma no tener nada que ver con comuneros involucrados ni procesos políticos manejados por la Coordinadora Arauco Malleco. Además, José Peralino Huinca declaró un poco después de su primer testimonio que todo lo que había dicho sobre el homicidio del 4 de enero, lo hizo bajo amenazas de la Policía de Investigaciones.  Finalmente, para la machi, tanto como para muchas más personas que han apoyado su causa, este caso corresponde a nada más y nada menos que un montaje.

Claudia Salas Vergara

 

Mural por Aner y Tikay

Edu LeBlanc / Gentecomún

* Todas las imágenes extraídas del colectivo Frente Gráfico. Para ver más, revisa este link.

** Imagen portada: Vale Clave