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“El océano contiene la historia de la humanidad. El mar guarda todas las voces de la tierra y las que vienen desde el espacio. El agua recibe el impulso de las estrellas y las transmite a las criaturas vivientes”, reza la sinopsis del documental “El Botón de Nácar”

La cinta, que pertenece a la  segunda parte de una trilogía documental que fue iniciada con el film “Nostalgia de la luz”, es el último trabajo del destacado director Patricio Guzmán, el cual tiene como trama central la premisa de que el agua tiene memoria y por tanto, voz.

Dentro de los relatos atesorados por el océano, el director rescata las voces  de los indígenas exterminados  en la Patagonia  y de sus últimos sobrevivientes, así como también la de los primeros navegantes ingleses, y la de los prisioneros políticos arrojados al mar en dictadura.

Historias crudas, lamentables, pero que Guzmán logra hilvanar de manera sutil a partir de una  increíble dirección de fotografía,  junto a su narración en off , y a la incorporación de entrevistas a una serie de destacados personajes, entre los que sobresalen  el Premio Nacional de Historia, Gabriel Salazar, el  poeta Raúl Zurita, y la descendiente Kawésqar, Gabriela Paterito.

En este evidente ejercicio de recuperación de la memoria histórica, el director de La Batalla de Chile, tiende un puente entre el cosmos, el pasado y el presente, para dar cuenta de una realidad que persiste, y que aún sigue trayendo consecuencias.