El Instituto de Investigación de Recursos Biológicos Alexander von Humboldt, vinculado al Ministerio de Ambiente y Desarrollo Sostenible, es una de los organizaciones científicas sin fines de lucro más importantes de Colombia, en quien reside la ardua tarea de generar el conocimiento necesario para evaluar el estado de la  biodiversidad de uno de los países con mayor diversidad biológica del planeta.

Actualmente, esta institución cuenta con una de las colecciones biológicas más grandes del mundo, con más  450.000 objetos de colección,  los que representan más de 25.000 especies de aquella nación, y entre los que se cuentan ejemplares, frutos, huevos, plantas, contenidos estomacales, tejidos ADN, e incluso sonidos.

Gran parte de las muestras que hoy en día forman parte de aquellas colecciones, fueron donadas en el año 1995 por el Instituto Nacional de los Recursos Naturales Renovables y del Medio Ambiente, para la continuación de este importante legado natural. Desde aquella fecha,  el muestrario del instituto ha crecido significativamente debido a diferentes donaciones, canjes,  expediciones y proyectos en convenio con otros organismos nacionales e internacionales.

De acuerdo a Andrés Cuervo, líder científico de las colecciones biológicas del instituto, “éstas corresponden a un museo natural, tanto para para investigación científica como para la divulgación educativa. Dentro de las colecciones, tenemos la única colección de huevos de Sudamérica. (..) también tenemos especímenes que no sabemos de qué especie son,  y no sabemos qué especie son por dos razones, la primera es porque falta trabajo taxonómico para poder identificarlas,  y la segunda es porque la mayoría de los casos corresponden a especies nuevas por describir”.

Dentro de las colecciones que posee esta trascendental entidad, se cuenta el Herbario Federico Medem de Bogotá, el que corresponde al cuarto herbario más grande de Colombia con más de 100.000 ejemplares, entre los que destaca la muestra  de plantas de áreas  naturales protegidas más completa del país.

Igual de importante  es la  Colección de Invertebrados,  la que agrupa más de 10.000 ejemplares de invertebrados no insectos,  pertenecientes a especies tales como moluscos, crustáceos,  miriápodos, arácnidos, entre otras; y la Colección de Vertebrados,  que cuenta con la muestra más grande de primates del país, y que contiene el 66,43% de la fauna de mamíferos conocida de Colombia.

Otras de las destacas muestras, son la Colección Entomológica, la cual está conformado por  cientos de insectos preservados de diferentes modos- tanto en seco como en líquido-; la Colección de Tejidos, compuestas por más más de 16.000 muestras de casi 2.700 especies, las  que se encuentran conservados en nitrógeno líquido a temperaturas inferiores a -150 °; y la Colección de Sonidos, la que cuenta con 22.407 cortes, que en su mayoría corresponden a vocalizaciones de aves y ambientes sonoros, y los que están almacenados en formato digital.

 

En Colombia hay aproximadamente 5.000 especies de escarabajos, algunos como éste, viven en el bosque seco del Tolima. Foto: Instituto Humboldt

“En Colombia tenemos un reto muy grande, es que conocemos de manera muy insuficiente de nuestra biodiversidad, y en algunos casos, los descubrimientos de una especie nueva, como las que tenemos por descubrir aquí, como anfibios, plantas, e insectos, están ligados con el entendimiento de que están al borde de la extinción”, advierte Cuervo.

El resguardo de la biodiversidad por parte del Instituto van Humboldt, proviene del entendimiento de que ésta brinda servicios esenciales para la salud y el desarrollo, pues contribuye a mantener la integridad de los ecosistemas, regulando el clima, el ciclo del agua, y frenando la difusión de enfermedades infecciosas.

Estas colecciones biológicas se pueden visitar de forma gratuita en el Claustro de San Agustín,  ubicado en la ciudad de Villa Leyva,  a unos 177 kilómetros de Bogotá.  Para mayor información, visitar el sitio: http://www.humboldt.org.co/

Tetrioscincus bifasciatus, habitante del bosque seco, característico por su cola azul. Foto: Instituto Humboldt