Hace un mes el destacado fotógrafo y activista estadounidense Chris Jordan, visitó Chile para participar en un panel en el que se discutió acerca del plástico en el mar para IMPAC4,  y en el cual se exhibió una versión de su más reciente documental, Albatross.

El trabajo de Jordan, en el que el plástico ha cumplido un rol preponderante, ha sacudido la conciencia de miles de personas al evidenciar los desastrosos estragos de la masiva economía de consumo en el ambiente natural. Tal como lo hizo su proyecto audiovisual denominado “Midway: Message from the Gyre” (2009), también conocido como la “Isla Basura”. Este documental narra el viaje de Jordan hacia la remota isla Midway, ubicada en el centro del Océano Pacífico Norte, a unos 2.000 kilómetros de Alaska, donde pudo constatar los severos efectos del plástico en las poblaciones de albatros; retratando sus pequeños cadáveres repletos con este material, el cual es causa de muerte de 200.000 ejemplares cada año, de acuerdo a datos proporcionados por la cinta.

Otro de sus icónicos proyectos es “Running the Numbers: An American Self-Portrait” (2006), iniciativa que presenta montajes fotográficos elaborados a partir de sus hallazgos en diversos vertederos, puertos marítimos y parques industriales norteamericanos, en los que el fotógrafo traduce a impactantes imágenes las cifras del consumo de la población estadounidense. Ejemplo de esto es la ballena construida a partir de 50.000 bolsas de plástico, cantidad estimada de piezas de plástico que flotan en cada milla cuadrada en los océanos del mundo; o la réplica de una obra de Seurat, la cual fue construida con 400.000 tapas de botellas plásticas, que representan las botellas de plástico que se consumen cada minuto en Estados Unidos.

De acuerdo a Jordan, en una entrevista concedida al sitio New Atlas, “mucha gente está atrapada en esta idea de que la tecnología salvará al mundo y creo que esto es una forma de negación (…) Mire el plástico en nuestros océanos, estos empresarios están diseñando barcos con bocas enormes diseñadas para cubrir el plástico, pero en realidad mide menos de un milímetro y está constantemente girando en las corrientes, y se descompone aún más en tamaño. Usted hable con los científicos, no hay nada que pueda eliminar el plástico de nuestros océanos”.

Para el fotógrafo, estas cuestiones que son tan importantes en el mundo real, solo existen en nuestra mente como una figura abstracta. ” Si no podemos comprender el tema entonces no sentimos nada, por lo tanto no actuamos. Estoy tratando de crear estas imágenes que apuntan hacia la comprensión de los problemas por lo que comenzamos a sentir algo, por lo que no es sólo un ejercicio intelectual. Si nos sentimos enojados, o tristes o asustados, es cuando actuamos con decisión”.

Su más reciente trabajo, Albatross, es un viaje visual a una tragedia ambiental en una de las islas más remotas del planeta, donde miles de polluelos de albotros están muertos en el suelo, con sus cuerpos llenos de plástico. Chris retornó años después de ver esto con su equipo de filmación para documentar los ciclos de nacimiento, vida y muerte de estas criaturas.