Antes de la colonización española, a mitad del siglo XVI, la riqueza de nuestros pueblos originarios daba vida a un territorio diverso y rico en lenguas y costumbres. Por nuestra geografía, que aún no conocía de los actuales límites geopolíticos, estos pueblos tenían características típicas de cada zona en la que habitaban, y –por supuesto- sus respectivas maneras de comunicarse.

Uno de esos pueblos, orgulloso de sus ancestros, costumbres, lengua y cultura, es el Mapuche, que se ha resistido a desaparecer y ha luchado por sus derechos en un país que cada vez se tecnifica más y avanza hacia un muy cuestionado “desarrollo”. Por lo mismo, resaltar su identidad y lengua se ha transformado en una meta casi personal para muchos.

Dentro de esta lógica nace Kimeltuwe, un proyecto educativo visual que busca contribuir a la enseñanza y aprendizaje del idioma mapuche: el mapudungun o mapuzungun (ambas formas son correctas). Según sus creadores, la finalidad del proyecto consiste en compartir -a través de distintas plataformas en internet- material gráfico y audiovisual. “En 2015 nos juntamos dos personas a través de Internet para hacer este trabajo: Victor Carilaf, kimelfe del mapuche dungun, quien prepara el vocabulario y expresiones de la lengua, y yo, que soy dibujante y estudiante de mapudungun, y que aporto en la parte visual. Frente a la escasa disponibilidad de textos y láminas que permitan aprender mapudungun de manera amena, nos dimos a la tarea de generar este tipo de material. Por su parte, Alina Rodenkirchen, profesora de idiomas como lenguas extranjeras, se sumó recientemente a nuestro equipo para apoyar en la confección de materiales orientados al aula de Mapudungun”, cuenta a Revista Endémico Aldo Fiestóforo.

¿Qué importancia en el Chile de hoy le ven ustedes a una lengua tan fundamental como el mapudungun?

Se puede entender la importancia del mapuzungun desde varios frentes. Como derecho, es fundamental que el pueblo Nación mapuche revitalice un aspecto importante para la expresión de su propia identidad como es el idioma. Desde un punto de vista comunicativo e incluso estético, entender mapuzungun permite reconocer la diversidad de nuestra sociedad que muchas veces se muestra monocultural.

En este sentido, comprender que puede haber formas distintas de entender la realidad permite que la sociedad se plantee de mejor manera ante los retos de un mundo globalizado e interconectado.

Otro frente es el histórico, el monolingüismo es una imagen del pasado que tiene poco que ver con la realidad lingüística. Antiguamente, el mapuzungun ocupaba todos los espacios y fue una lingua franca para establecer relaciones comerciales y políticas.

En ese contexto, y sabiendo que han usado elementos de tecnología y redes sociales para difundir el proyecto, ¿qué tan contingente es el mapudungun en el mundo contemporáneo actual?

Las redes sociales han ayudado muchísimo en viralizar la vigencia del idioma, y de difundir talleres y clases de mapuzungun de forma autogestionada en varias ciudades. En el caso nuestro, mostrar la versatilidad del idioma en varias herramientas propias de redes sociales nos ha permitido abrir nuevos espacios, por lo que se vislumbra un crecimiento en la presencia del mapuzungun en el mundo contemporáneo y a futuro. Por ejemplo, este año se han publicado los primeros libros exclusivamente en mapuzungun y cada día se crean páginas web que utilizan este idioma.

¿Y dónde se ha podido implementar este material?

El material que distribuimos en internet alcanza principalmente a personas que están en Chile y Argentina. El país mapuche, llamado Wallmapu, históricamente se encontraba en lo que ahora son estos dos países. Consecuente con este hecho histórico, nuestros materiales se utilizan en muchísimas ciudades y localidades de este territorio, como Bariloche, Neuquén, Temuco, Valdivia, Concepción, etc. Asimismo, nuestros materiales han llegado a otros lugares producto de la presencia de personas que enseñan y desean aprender mapuzungun, como Iquique, Buenos Aires, Coyhaique, y ciudades en Europa y otros continentes.

Desde esa perspectiva, ¿cuál ha sido la recepción tanto de profesores como de alumnos, frente al proyecto?

La verdad, estamos contentos, ya que ha sido muy positivo. Muchos docentes nos hacen llegar fotografías mostrando el uso de nuestro material, y nos animan a seguir con nuestro trabajo. Es un gran apoyo para educadoras en el nivel parvulario como también en colegios y con alumnos adultos, porque no hay material didáctico que sea tan llamativo y simple, pero pertinente y más encima accesible para todos como el de Kimeltuwe. En la actualidad, hace falta material educativo que esté enfocado a la experiencia de aula, y creemos que hemos suplido en parte esa necesidad, pero para poder responder a cabalidad sería genial contar con una mayor cantidad de materiales para todas las personas que están aprendiendo mapuzungun, especializado por edad y propósitos de enseñanza.

En ese sentido Aldo, ¿qué se viene ahora? ¿Alguna proyección para el 2018?

Nos gustaría seguir publicando material con más colores y en mayor cantidad, para que pueda ser accesible a más personas que estén en el proceso de revitalizar su idioma. Se ha hecho una tradición publicar nuestro calendario mapuche de efemérides, junto con el equipo de Historia Mapuche, que en el próximo ciclo 2018-2019 cumplirá su tercera edición. Debemos indicar que nuestro material se puede descargar o acceder de manera gratuita en nuestro sitio web kmm.cl. Y para quienes deseen adquirir material impreso, nos pueden escribir a kimeltuwemm@gmail.com. ¡Mañümküleiñ fey ta chi inaramtun zungun. Fey kay müten. Pewkallael!