Artista visual nacida en 1948 en Buenos Aires, Argentina, cursó parte de sus estudios en artes en Zúrich, Suiza. El principal interés de Marín ha sido rescatar la labor del artista como testigo. A través de medios digitales como la fotografía y el video, retrata vestigios del mundo que habitamos desde el paisaje en su estado natural o su alteración artificial.

Matilde comenzó a registrar paisajes en sus propios viajes, como una huella de su paso por un lugar, cuestionando si ese lugar será el mismo cuando ella vuelva o si será el mismo desde la experiencia del espectador que contempla los registros.

En la exposición titulada “Paisaje Indeterminado”, que ha sido expuesta en diversas galerías, incluyendo Patricia Ready en Santiago en julio de 2016, expone una serie de paisajes, donde la artista busca plasmar la idea de viajar sin mapas, entregándole al espectador un rol protagónico en la reflexión sobre la imagen, despertando a través de evocativas fotografías, un viaje por una geografía épica, oculta en nuestros imaginarios.

Paisaje Indeterminado III ©Matilde Marín

Éstos collages, comienzan desde fotografías análogas que tomó en un viaje que realizó por Halong Bay en Vietnam, plasmando en ellas rocas imperiosas que sobresalen desde el mar, luego  las intervino digitalmente con fotografías registradas en la Patagonia, creando así un nuevo paisaje que finaliza con la mirada y experiencia del espectador.

Hacia la nube, serie Itinerarios ©Matilde Marín

Parte de su discurso es reflejar la delicadeza de la belleza natural y como puede ser rápidamente intervenida por el ser humano que determina dicho paisaje y a su vez al ser alterado, condiciona su preservación. Para la artista el recurso fotográfico se convierte en su aliado ya que presentan el tema en cuestión de manera clara y a la vez sugerente en la fusión de imágenes que permiten revelar como el paisaje está sufriendo constantes cambios, como se puede ver en la serie “Itinerarios” de la misma exposición. Un ejemplo es una de sus la fotografías “Hacia la nube”, donde registra una densa nube de humo negro en que se demuestra un paisaje puro, pero contaminado por una gran nube negra, de alguna forma, se concientiza al espectador que puede reconocer y familiarizarse con un paisaje tanto desde lo natural como el efecto que en él se está causando.

Paisaje Indeterminado II ©Matilde Marín

Los viajes de Matilde a lugares remotos han enriquecido su reflexión sobre la humanidad y la persistencia de paisajes inalterados por las acciones humanas. La artista se ha referido a estos paisajes como “templos de la naturaleza”, insertos en la lejanía de lugares que son altamente concurridos por turista como la Patagonia o Vietnam. Desde esta misma idea, surge la necesidad de que este lugar turístico pueda convertirse en un lugar menos reconocible, con otro cielo, otro suelo, con la finalidad de recrear un paisaje que fuera finalizado por el espectador y comprendiera que esos paisajes son aún tesoros por preservar en los diferentes rincones del mundo.

Proyecto Pharus ©Matilde Marín