Alejandro Durán (1974) es un artista visual mexicano, con actual residencia en Brooklyn, NY, EE.UU. Su trabajo e investigación está estrechamente vinculado con el ambiente, el consumismo y exceso de basura de la sociedad actual.

Sus últimos trabajos titulados “Washed Up” (Arrastrados) presentan de manera bella e irónica los residuos plásticos que quedan en lugares naturales. El nombre de la exposición hace alusión a los residuos que arrastran las olas cuando llegan a la orilla de una playa. Lo interesante, es que emula un gesto natural de la ola que debiese mover consigo algas u conchas, pero que, con la excesiva contaminación del mar, termina arrastrando objetos plásticos.

Las obras de “Washed Up” fueron realizadas a partir de una limpieza de playa en la costa de la reserva ecológica reconocida por la UNESCO llamada Sian Kaán, del estado de Quintana Roo, en México. Esta limpieza realizada en la reserva tuvo como resultado la obtención de más de 765 kilos de plástico. Este material fue reciclado y seleccionado por el artista para crear sus intervenciones en puntos determinados en la misma reserva y posteriormente fotografiarlos.

Mar (Sea), 2013 © Alejandro Durán

El ingenio de Alejandro es poder evidenciar el impacto humano en este fenómeno, más allá de lo estético en el arte, el artista tiene la urgencia de transmitir el daño actual al planeta y la amplia distribución que estos desechos alcanzan. Su obra está vinculada al movimiento artístico Land Art, que en este caso, corresponde a la línea de site – specific, ya que la instalación está absolutamente involucrada con un sitio especifico, un mensaje y propósito claro.

Una de sus fotografías que refleja la ironía de lo natural manipulado por el humano es “Bombillas”, focos de luz que emergen desde la orilla del mar. Si la imagen se observa rápidamente, el inconsciente las registra como si fuesen conchitas. Mediante estas obras, Alejandro consigue despertar en el espectador que no está habituado a temas ambientales, la noción del impacto ecológico actual y el daño que se está produciendo en reservas naturales, pues la imagen increpa al espectador de manera clara y concisa.

Bombillas (Bulbs), 2013 ©Alejandro Durán

Determinado a evidenciar que la sociedad debe dejar de dar por hecho como algo natural y común en su accionar en la tierra, Alejandro invita a reflexionar acerca del sobreconsumo de plástico diario, como son por ejemplo las botellas. Éstas fueron  parte de la limpieza de la reserva, recolectadas y seleccionadas intencionalmente las de color verde, para simular un manto de algas.

Algas (Algae), 2013 ©Alejandro Durán

Los residuos obtenidos fueron seleccionados por color y forma, para adaptarlos de tal manera que se camuflan con un entorno que no le es propio, provocando al espectador leer más allá de la obra: las consecuencias del fenómeno emulado.

Para el montaje de sus fotografías en exposiciones en museos, Alejandro realiza un trabajo interesante; desde ellas brotan los mismos plásticos recolectados, como si la obra quisiera apropiarse del espacio de la sala y del espectador, cautivando en él su sentido de permanencia ambiental y los efectos que la basura tienen en la flora y fauna y que el panorama visual al que se enfrenta, no es el cotidiano, más bien, resulta ser una especie de avalancha plástica sobre especies que habitan en dichos lugares. Durán logra posicionar al espectador también como un ser que se ve afectado, abrumado e incómodo por tal invasión, ya que no solamente está observando una fotografía, se ve también en la obligación de recorrerla y encontrar un punto de apreciación. Una situación no muy lejana a la realidad de los espacios naturales.

Alejandro busca precisamente despertar en el espectador un cambio brusco de hábitos para enfrentarnos a la alarmante situación que los desechos plásticos en el mar y la tierra nos plantean.

*Foto de portada: Brotes (Shoots), 2014

Exposición en el Granary Art Center.