Es un hecho que los arrecifes de coral están en peligro, debido principalmente al calentamiento global y la contaminación de las aguas. Tanto así que este ecosistema tan productivo en muchos lugares del mundo se está volviendo blanco —señal de su muerte— poniendo en riesgo ecosistemas completos que existen gracias a los arrecifes de coral. Sin embargo, ¿cuánto sabemos realmente de los corales?

©Coral Morphologic

Solemos pensar en ellos como estructuras que sustentan la vida, sabemos que peces y crustáceos hacen de ellos sus hogares, pero no necesariamente pensamos en ellos como seres en sí mismos. A veces los confundimos con plantas marinas, pero un coral es de hecho un animal, y dentro de lo que se denomina corales, los hay de variadas formas, texturas (duros y blandos), colores y tamaños (entre un milímetro y diez centímetros). No obstante su pequeño tamaño, los corales se juntan en colonias, para así formar estructuras tan grandes que pueden verse incluso desde el espacio, como la gran barrera de coral del Noreste de Australia, donde más de 2.000 arrecifes individuales forman una línea que recorre casi 3.000 kilómetros.

¿Y qué sucede cuando los miramos de cerca? Los corales denotan una especie de magia alucinógena con sus colores vívidos, su bioluminicencia y la incansable repetición de sus formas simétricas. Fue este acercamiento a los corales que inspiró al equipo de Coral Morphologic a dedicar su vida a retratar, difundir y proteger esta particular belleza.

©Coral Morphologic

Compuesto por el biólogo marino Colin Foord y el músico J.D. McKay, Coral Morphologic nace el año 2007 cuando estos dos amigos del colegio decidieron unirse para dar vida a un proyecto artístico interdisciplinario que fusiona la ciencia con la música, la fotografía y lo audiovisual. Su misión, en sus propias palabras es: “documentar, cultivar y proteger los corales de Miami (y el mundo)”.

El resultado de la simbiosis de este dúo ha sido un sinnúmero de trabajos inmersivos, que suscitan aquellas metáforas profundas que yacen bajo un arte que tiene mucho de psicodélico. Una de sus obras The coral reefs are dreaming again, elaborada en conjunto con el director Lucas Leyva, y seleccionado en el Slamdance film festival del 2014, es un cortometraje que retrata dos corales que crecen en las cuencas oculares de una calavera. Estos se interpelan entre sí a través una voz en off: uno de ellos ha estado soñando con el pasado, cuando la calavera era utilizada por una persona de carne y hueso, quien a su vez hacía su vida sobre los huesos de los corales.

©Coral Morphologic

Este bucle de eterno retorno hace referencia a que la ciudad de Miami está, en su estructura original, construida con y sobre corales fosilizados, y también a que año a año el nivel del mar va en crecida y pronto serán los corales los que hagan sus hogares sobre las estructuras de la ciudad. La música —una mezcla de crepitares y sonidos agudos en varios niveles— suman suspenso y extrañeza a la obra; para su realización J.D. McKay se inspiró en grabaciones de sonido de los mismos corales, además de efectos de sonido inspirados en sus movimientos y colores.

Otra obra muy interesante es Tangerine reef, un filme de 54 minutos de duración, realizado sobre el disco del mismo nombre de la banda experimental estadounidense Animal Collective. Este mediometraje funciona como una especie de sinfonía atmosférica donde macro imágenes de corales en HD fluyen por la pantalla para invitarnos a contemplar detenidamente estas increíbles criaturas. La música a su vez, induce a un estado de concentración, a un letargo del pensamiento activo que va de a poco asentándose, para terminar únicamente enfocado en las actividades de los corales. Estos, son presentados como personajes, entran en escena y los observamos; luego de un tiempo a esa imagen se superpone otra: el primer coral se despide, y lo dejamos en su mundo para conocer a otro. Las voces opacadas con eco y sintetizadores nos van envolviendo, y este mundo tan nítido pareciera salido de un universo paralelo.

Un tercer proyecto, comisionado por Miami Dade Art in Public Places, fue el de envolver 18 cabinas de estacionamiento con gigantografías de corales. Este proyecto tuvo por nombre Coral Reef City y fue realizado siguiendo el objetivo principal de Coral Morphologic: el de acercar e informar a la ciudadanía de Miami acerca de este patrimonio viviente que son los corales. Con el mismo espíritu fue que, al descubrir en los canales de Miami cuatro especies no descrita por la ciencia, una fue nombrada “Miami vice zooanthid” ya que sus colores coincidían con aquellos de la conocida serie de televisión, y ese nombre induce un sentimiento de pertenencia en la población local.

Tanto ha sido el interés por el trabajo del dúo, que en el año 2015 el director John McSwain realizó un documental acerca del cómo y el porqué de la obra de Coral Morpholigic llamado Coral City. “La clave es el tiempo,” dice Colin para el documental, “los corales existen en una escala de tiempo diferente a la nuestra y por lo mismo es difícil percibir lo activos que son. Si cambiamos la escala de tiempo parecerán volverse mucho más vivos ante nuestros ojos.” El biólogo del grupo afirma que su interés por los corales surge cuando a los 16 años visita un acuario y ve por primera vez a los corales bajo luz azul; los corales son los seres más fluorescentes del planeta y sigue siendo un misterio el motivo de su bioluminicencia.

©Coral Morphologic

Tanto Colin como J.D. se declaran autodidactas en cuanto a las realizaciones audiovisuales, ninguno de los dos estudió una carrera relacionada, sin embargo, tanto fue su ahínco que se propusieron crear un nuevo video cada semana, para así asegurar la prolijidad de sus próximos resultados. Este esfuerzo rindió sus frutos y no solo han sido reconocidos en festivales por sus proyectos, sino que además han contribuido material audiovisual a realizadores tan reconocidos en el rubro de los documentales de naturaleza como National Geographic —Coral Morphologic fueron los proveedores de las escenas de corales en la serie One strange rock.

Además de su connotado trabajo artístico interdisciplinario, Coral Morphológic también se dedica a la investigación científica acerca de los corales de Miami, y a la acuicultura desde su propio acuario —del que afirman es el gran financiador de todos sus proyectos.

Puedes ver el documental Coral City pinchando aqui.

 

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