Josh Keyes (1969), nació en Washington, EE.UU, y se licenció como artista visual en la escuela de artes de Chicago. Josh ha desarrollado sus obras inspirado en la actual crisis ambiental de nuestro planeta. Sus impresiones y pinturas son un satírico reflejo de la huella que el ser humano, a través del cambio climático, está dejando en la Tierra.

Las imágenes de Josh son ingeniosas, llenas de una realidad oscura y abrumante. La mezcla  surrealista entre lo “natural” y lo “urbano” que nos presenta, plantea un futuro próximo que raya en lo ambiguo entre distopía y utopía pos-humanidad.

Oasis, lámina impresa ©Josh Keyes

Esta ironía, logra impactar al espectador, lo interpela sin tapujos ni dobles lecturas, es tan cercano el lenguaje visual, que no hay forma de no comprender el mensaje conciso y sólido de sus obras. La elección de animales que tienen connotación en nuestro inconsciente colectivo interactuando en el mundo urbano, es el punto de inflexión de la obra de Keyes.

No hay figura humana en su obra, pues nuestra especie se encuentra presente detrás de cada escena, como un fantasma silencioso que poco a poco se apropió de los hogares de otras especies, las cuales se vieron desplazadas, como en el caso de las pinturas, a la ciudad.

Un ejemplo lo vemos graficado en la siguiente imagen donde un oso, sin más alternativa, se encuentra en la cima de un edificio, en vez de la colina de un bosque, oteando el horizonte en búsqueda de peces que jamás encontrará, o quizás con otra intención que queda abierta a la lectura del espectador.

Mad World, lámina impresa ©Josh Keyes

Justamente lo interesante de Josh, es que al no estar la especie humana presente en este nuevo mundo, nos plantea la posibilidad de que los otros animales logren sobrevivir y adaptarse a un nuevo y común habitat, logrando convivir entre especies de diferentes ecosistemas que sólo en un mundo surrealista podrían coexistir, como en la imagen donde un tiburón nada bajo un oso polar o un oso polar tiene alas; en caso que con el acelerado deshielo no encuentre comida pueda volar.

La crudeza y el impacto de estas imágenes conmueven, pues son animales que en la actualidad se han visto perjudicados en sus propios ambientes por el cambio climático, por lo que la sugerencia de un nuevo paisaje no resulta tan lejano y por este motivo es que el espectador se inquieta. La mixtura entre la pintura e imagen realista dan excelentes resultados y logran incomodar e inquietar al espectador, en un surrealismo que reflexiona a partir de la fina brecha entre lo imaginario y lo real.

Thaw, lámina impresa ©Josh Keyes

Turbulence, lámina impresa ©Josh Keyes

*Foto de portada: Quake, lámina impresa ©Josh Keyes