Ballena Franca es el nombre del documental argentino, dirigido por los realizadores Kevin Zaouali y Santiago Sainz-Trápaga, el cual se sumerge en el corazón del mar patagónico para retratar la vida de uno de sus cetáceos más emblemáticos. Se trata de las ballena franca austral (Eubalaena australis), especie que cada invierno arriba a las costas de la Provincia del Chubut, proveniente de la Antártida, en búsqueda de un sitio donde aparearse y dar a luz.

A lo largo de sus 21 minutos de duración, el cortometraje nos interioriza en la intimidad de estos gigantescos ejemplares –que pueden llegar a medir alrededor de 16 metros– ; concentrándose en las emociones y los detalles de la naturaleza para comprender y sensibilizar; configurando un conmovedor y bello poema cinematográfico.

Aleta caudal de una ballena franca austral ©Lyra Films

La cinta, grabada en las localidades de Puerto Madryn y la Península Valdés, fue parcialmente filmada desde el Yellow Submarine, un semisumergible de avistaje construido en el Astillero Naval Federico Contessi, a través del que se captaron alucinantes e íntimas tomas de estas ballenas del sur del mundo.

En conversación exclusiva con Endémico, el fotógrafo y director Kevin Zaouali nos entregó detalles acerca de la génesis del film, así como de su experiencia con estos ejemplares. De acuerdo a Zaouli, “el proyecto surge de una necesidad profunda por expresar lo que Santiago y yo sentimos por La Ballena Franca, el océano y sobre todo la Patagonia. La Ballena Franca es un animal magnífico, estar a su lado por un mes y medio ha sido una de las experiencias más increíbles de mi vida. Estar al lado de un animal que en ocasiones supera los 20 metros de longitud y que habita los océanos hace millones de años nos pone en una situación de extrema humildad”.

Salto de ballena franca austral mostrando sus aletas pectorales ©Lyra Films

“A través de este animal trabajamos conceptos más profundos sobre la vida, el encuentro, el amor, y las futuras generaciones. Buscamos que cada espectador viva su propia película por medio de las emociones que la obra pueda producir. Es una experiencia muy personal y cada uno se llevará un mensaje distinto adaptado a su vida y su experiencia en este planeta”, sostuvo.

Por último, el realizador trasandino aseguró que el cortometraje propone una reflexión “sobre todos los seres vivos que estamos conviviendo juntos en este mundo y el largo camino evolutivo que llevamos juntos. No podemos tirar todo un planeta por la borda de un día para el otro. Respeto por todas las formas de vida es lo que la Ballena vino a enseñarnos. Ojalá este mundo cambie para mejor, es una tarea de todos enderezar el camino”.

Equipo creador del documental ©Lyra Films