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Claudia Zavala, hoy diseñadora ya titulada, el año 2017 se encontraba en la búsqueda de un proyecto de título con el cual egresar de su carrera. Su visión del diseño como una herramienta clave en la difusión del conocimiento, y su interés por la naturaleza, la llevaron a optar por un proyecto que uniera la divulgación científica con el diseño y la ilustración, con el fin de acercar las temáticas ambientales a las personas.

En primera instancia pensó en llevar a cabo un proyecto acerca de las especies de animales endémicos de Chile, pero luego se dio cuenta que eran más escasos los materiales que fomentaran un aprendizaje sobre las especies de plantas, debido a que, por carecer de rostro y de voz, era más difícil generar cercanía e interés por ellas.

Esta realización, consolidó uno de los pilares de su proyecto: dotar a las plantas de personalidades e historias, hacerlas más “animadas” para suscitar una voluntad de cuidado y protección desde la empatía. Recordándonos que las plantas, al igual que las distintas especies de animales, conforman una comunidad, con vínculos y relaciones a su propia manera.

No por nada el nombre del proyecto es “Floranima” donde anima hace referencia a la animación (como en las caricaturas o dibujos animados), pero a su vez significa “alma” en latín, y nos lleva a pensar en los “animistas”, quienes creen que los elementos del mundo natural están poseídos de alma y por ende son dignos de respeto.

Floranima por tanto tiene como objetivo dotar a cada especie de su propia personalidad, y a su vez, respetar los fundamentos propios de un trabajo de divulgación científica, como por ejemplo mostrar las claves de identificación de cada especie: detalles de las hojas, flores, tronco y ramificación de las plantas, entre otras. De esta manera, las infografías (disponibles para descargar a través de facebook e instagram) sirven como guías de campo para niños y adultos, para llevarlas a caminatas y aprender un poco más acerca de las especies endémicas de Chile, de forma lúdica y creativa.

Guía de campo para celular ©Claudia Zavala

Bosque Es-cle-ró-fi-lo

Claudia decidió iniciar su proyecto ilustrando a las especies del bosque esclerófilo, debido a que esta subregión vegetal del Chile mediterráneo es sobresaliente a nivel mundial por su característica de hotspot. Este anglicismo se usa para hacer referencia a una zona de alto endemismo, que a su vez sufre de alta presión y amenaza, por lo que su preservación es prioritaria.

En el caso del bosque esclerófilo, su riqueza radica en la hibridez de sus especies, ya que reúne especies muy distintas entre sí, como por ejemplo el pinchudo quisco y el frondoso quillay. Además, más de la mitad de su flora es endémica (1957 especies que solo existen en la zona central de Chile). Lamentablemente, por coincidir con la zona más habitada del país, se encuentra bajo constante amenaza y ha perdido un 70% de su hábitat original, ya sea debido a la expansión de las ciudades, las plantaciones forestales y los monocultivos agrícolas.

En el mundo son solo 35 los lugares con la denominación de hotspot, y a pesar de esto, la flora de Chile central pareciera estar menos presente en nuestro imaginario. Cuando pensamos en especies emblemáticas de nuestro país, solemos pensar en las Araucarias y los Alerces, más que en los Peumos y los Litres, y esta situación es la que Claudia busca revertir con su proyecto.

©Claudia Zavala

Corto animado

Además de las infografías realizadas como guías de campo, el 2017 Claudia diseñó y produjo un corto animado sobre el bosque esclerófilo. La historia comienza con el brote de Peumino el Peumo, quien es esperado ansiosamente por toda su familia: la comunidad vegetal de la ladera sur. Entre quienes se encuentran: Señor Litre, Jabonudo Quillay, Vertical Bollén, Colliguay y Añañucas de fuego.

Señor Litre presenta a Peumino sus vecinos de la ladera soleada: Chagual, Quisco y Espino. Y le cuanta que todos ellos juntos componen el bosque llamado ‘esclerófilo’, pero que por sus impresionantes características podrían ser conocidos como ‘Superbosque’, ya que por ejemplo, casi no necesitan riego, resisten temperaturas extremas y mantienen sus hojas verdes todo el año. Además, limpian el aire, protegen el suelo de la lluvia y brindan hogar a los animales.

Peumino se encuentra muy cómodo en su hogar, sin embargo muy pronto llegan los problemas: comienza a perder su hábitat, su familia es talada para leña, son remplazados por especies invasoras que secan la tierra propiciando los incendios, y finalmente la ciudad avanza hasta dejar a Peumino completamente rodeado y solo. Tristemente, nos llama a cuidar y a plantar lejos su última semilla.

A pesar de lo devastante de este tópico, que busca conmovernos para que tomemos con una mayor importancia la pérdida de nuestro bosque nativo, el cortometraje es más enternecedor que desalentador, tiene un encanto propio muy rescatable, de manera que incluso los personajes malignos son carismáticos, como el fuego abrazador. Esto hace que funcione muy bien para introducir a los niños en las problemáticas ambientales que hoy nos aquejan, para que así desde un interés generado a través de un vínculo empático, quieran conservar y mejorar la calidad de su entorno.

Fichas de especies ©Claudia Zavala

Fichas de especies ©Claudia Zavala

Fichas de especies ©Claudia Zavala

Fichas de especies ©Claudia Zavala