El pompón, nombre común del Sphagnum magallanicum, es un musgo que crece desde Puerto Montt hacia el sur de nuestro país, y su característica más sorprendente es que es capaz de absorber muchísima agua: hasta 20 veces su peso seco.

“Oro chilote”, el corto documental estrenado el año 2014 por Sabino Aguad, explora la importancia de este musgo en Chiloé. Tanto para la economía de la isla, como para el suministro de agua de la misma, intereses que lamentablemente -debido a una falta de investigación y planificación adecuadas- hoy se encuentran enfrentados.

Sphagnum magallanicum, también conocido como pompón.

Desde el descubrimiento de los atributos del pompón, en la década del 90′, su extracción para la exportación ha proliferado, tanto así que hoy en Chile se produce el 56% del musgo del mundo. Diversas industrias tienen una gran demanda por el Sphagnum, desde la horticultura, pasando por la producción de pañales, hasta la absorción de derrames de petróleo u otras sustancias tóxicas, entre muchos otros usos. Tanto es su atractivo y su importancia para la economía de Chiloé, que ha llegado a ser denominado “oro chilote”.

La extracción de este musgo se realiza de manera semi-industrial, y más frecuentemente de manera artesanal. En la isla, son mas de dos mil las familias rurales que viven de la recolección del pompón. “Oro Chilote” nos muestra la historia de una mujer chilota que gracias a esta ocupación ha logrado educar a sus hijos y mantener a su familia.

Por otra parte, el documental nos introduce en lo problemático que se ha tornado la extracción de este musgo, sobre todo desde que el gobierno otorgara en concesión distintas turberas (humedales donde crece el Sphagnum) de Chiloé para uso minero, sin asegurarse de que hubiese un plan de manejo responsable y sustentable, ya que la extracción de este recurso no está regulado.

Oro chilote.

El documental nos presenta a Waldemar Bórquez, pionero en la extracción semi industrial por concesión de la turba (capas de pompón muerto que son la base de las turberas), quien siente orgullo del crecimiento de su empresa, mas no parece enterado de la extensión de las consecuencias de esta explotación.

La gravedad de este asunto radica en la que las turberas son esenciales para la vida en la isla. Chiloé no cuenta con glaciares, tampoco con altas montañas (que almacenen agua en forma de nieve). Por lo que su única reserva de agua dulce son precisamente las turberas, que gracias a la asombrosa capacidad para absorber agua que tiene el Sphagnum, retienen el agua de las lluvias y lo dejan ir poco a poco, alimentando las napas subterráneas y así asegurando abundante agua todo el año -que además, debido a las propiedades filtrantes del musgo es de una excelente calidad.

Las turberas cumplen funciones ecológicas como ser reservorios de agua y amortiguar inundaciones.

“Oro chilote” también nos presenta a Hermes Vera y a Javier Gallardo, quienes conocen a fondo la importancia del pompón y las turberas para el ecosistema de la isla, y ven con pesar y rabia la irresponsabilidad que se ha tenido en su manejo; pues saben que la escasez de agua, que ya se comienza a percibir en la isla, es un efecto directo de haber fallado en proteger un ecosistema tan perfecto. “Así se inician las guerras” nos dice Juan Gallardo, recordándonos cómo el abuso hacia la naturaleza es a su vez un abuso hacia los seres humanos que somos parte de ella, ya que estamos irremediablemente interconectados, y nuestra supervivencia depende de la salud de nuestro entorno.

En sus 24 minutos de duración, de manera muy natural, a través de las historias de diferentes personas, el documental articula las diferentes aristas de una misma problemática, recordándonos sutilmente que las opiniones de cada uno son producto de nuestra historia y que para resolver conflictos es importante entender cabalmente qué es lo que el otro nos intenta decir.

Los cambios toman tiempo, muchas veces porque las mentalidades determinan estilos de vida. Nuestra manera de vivir se vuelve una costumbre, y nos es difícil levantar la vista hacia el futuro y cambiar la escala de tiempo de nuestras mentes, para que nuestras preocupaciones no sean solo las inmediatas, sino también aquellas que vemos borrosas allá en el horizonte, pero que sin embargo hoy son igual de urgentes que los problemas que rozan nuestras narices. El dinero para la vida es necesario, pero el agua para la vida es fundamental.

El documental está disponible en Youtube.