Al talar un gigantesco y milenario árbol en las entrañas de la selva amazónica, un trabajador maderero presencia la sorprendente y reveladora reacción de este amenazado ecosistema; dándose cuenta del irreversible impacto de su trabajo en la naturaleza.

Se trata del cortometraje animado Plantae (2017), dirigido por el  joven y talentoso realizador brasileño Guilherme Gehr, y recreado bajo el proceso de creación de dibujos animados en dos dimensiones (2D), siguiendo el tradicional método de secuenciación de dibujos.

A lo largo de sus nueve minutos de duración, la producción de Canino Filmes nos evidencia de manera asombrosa las tremendas implicancias ecológicas de una acción impulsada por el hombre, desde el punto de vista de las criaturas que habitan en el bosque; invitándonos a reflexionar acerca de las devastadoras consecuencias de la deforestación, así como sobre la lamentable dominación que realizamos los humanos a las diferentes especies de la Tierra.

©Canino Filmes

De acuerdo al propio Guilherme, en conversación exclusiva con Endémico, la pequeña situación narrativa presentada por el corto formaba parte de un proyecto más grande, “con varias escenas pequeñas en las que la naturaleza se rebelaba inusitadamente y fantásticamente ante algún abuso. Era más un ejercicio, ya que todavía estaba desarrollando mi técnica. Pero entonces decidí separar esas escenas en películas más pequeñas. Plantae surgió cuando resolví desarrollar tanto la animación como la estética de la imagen de una de estas escenas. De hecho, las imágenes eran para mí tan cautivantes que necesitaba desarrollarlas más. Y así empecé a hacer directamente un storyboard y ni escribí un guión, ya que estaba todo en mi cabeza y decidí hacer la película por cuenta propia”.

Fue durante el proceso de edición y montaje en el que el realizador pudo darse cuenta del verdadero significado del film. “La película se mostró para mí como una expresión de una preocupación sobre las consecuencias de la deforestación y un lamento a la extinción de especies que ocurre de manera silenciosa debido a nuestro progreso y ocupación en el planeta. Entiendo que la naturaleza es un ambiente hostil para todos, y que existe un sistema de usufructo entre las especies, donde unas sobreviven gracias a otras. De esta forma, queda muy claro que nuestra explotación de la naturaleza es problemática y necesita ser cambiada, ya que creceremos de forma insostenible y ocuparemos el planeta haciéndolo un lugar más difícil e inestable a lo largo de las próximas décadas”, sostiene.

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¿Qué técnicas  se utilizaron en el montaje de este cine de animación?

Plantae es una película de animación 2D. Aplicamos varias técnicas en la construcción del movimiento y la imagen, pero todo se resume a dibujos bidimensionales. A pesar de parecer, no hay objetos tridimensionales en la película. Los escenarios fueron todos diseñados y pintados en computadora. Cada elemento fue construido de forma separada y luego agrupados en un ambiente virtual para ambientar el interior del bosque con más realismo y tridimensionalidad.

Para la animación propiamente, en algunos momentos, se usó la técnica de la rotoscopia junto con complementos libres, o sea, animación  cuadro a cuadro, sin guía. El sonido fue una composición realista de la selva amazónica. Hay elementos capturados en terreno por el propio Breno Furtado (diseñador de sonido), añadiendo los efectos creados con ruido aleatorio, como el rugido de un viejo perro durmiendo.

En el cortometraje, podemos apreciar el arrepentimiento del hombre cuando percibe la destrucción que causó en el bosque y la reacción de las criaturas que lo habitan. ¿A qué punto de destrozo de nuestro planeta tenemos que llegar para que las grandes empresas dejen de destruirlo?

Creo que la discusión de estas cuestiones en las escuelas es algo fundamental para que los niños crezcan con la idea de respeto hacia todas las cosas. El arrepentimiento puede todavía no ser suficiente para cambiar el rumbo del mundo, entonces hay que tener en mente y acostumbrarse a la idea de que las conquistas en pro de la naturaleza, para quien la defiende, serán siempre paulatinas y casi siempre silenciosa. Así, es importante que ese movimiento siga firme, llevando el valor del respeto y el conocimiento a todos. Si así fuera, espero que haya un momento en que la mayoría de humanos sean personas que crecen con ideas más ligadas a la sostenibilidad del mundo, y que eso lo llevasen a sus negocios y su vida en general.

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