“The Smog of the Sea” es un documental de 30 minutos que señala un gran e invisible problema que nuestros océanos están enfrentando en la actualidad. Este problema son las trillones de minúsculas piezas de plástico, fragmentos que apenas podemos ver, que están en la superficie de nuestros océanos, los cuales últimamente se están asentando en las capas del suelo oceánico.

El documental —dirigido por Ian Cheney— sigue una semana de la aventura de la expedición “Sea Change Expedition” a través del Mar de los Sargazos. Marcus Eriksen, un científico marino, lidera la expedición y, además de otros científicos, lo acompañan el músico Jack Johnson, los surfistas Keith y Dan Malloy, el “bodysurfer” Mark Cunningham y la pescadora Kimi Werner. ¿Su misión? Evaluar el estado de la basura plástica en los océanos del mundo.

Equipo de la embarcación Mystic ©The Smog of the Sea

Durante la expedición, el grupo busca las famosas “islas de basura” de las que probablemente todos hemos visto fotos y videos en Internet. Sin embargo, lo que realmente descubren es que estas “islas de basura” no son lo que esperabamos. Cuando navegan a través de ellas, el agua cerca de su barco luce azul y limpia —o eso parece.

Cada día, el grupo usa un aparato de recolección, sumergido en la superficie del océano mientras navegan, y cada día lo remueven y revisan las cosas que allí han quedado atrapadas. Separan las cosas que deberían estar en el océano y las que no deberían estar allí. Hacen la investigación con sus manos. Es una operación muy delicada, y a menudo el equipo usa pinzas para quitar las piezas muy pequeñas.

Realizando este trabajo, descubren una inquietante realidad: la existencia de una niebla o smog de partículas plásticas en casi todos los océanos. Trillones de piezas de plástico casi invisibles “viven” en nuestros océanos y están impactando en las especies de los mismos —además de en nuestras propias vidas.

Muestra de plástico en la desembocadura del río Hudson, Nueva York ©Max Liboiron

A veces, los miembros de la tripulación tienen dificultades para discernir entre los plásticos minúsculos y otras partículas que se supone que viven en el océano. Nada de lo que ellos no pueden diferenciar, tampoco lo podrán diferenciar los animales. En el agua, Werner, por ejemplo, se ve en una situación difícil tratando de discernir si lo que tiene enfrente es una bolsa de plástico o una medusa.

En algunos plásticos, el grupo encuentra marcas de mordida —señal de que los animales trataron de comer la pieza. En ocasiones, encuentran peces muertos, los abren y descubren que sus estómagos están repletos de este material.

Muestra de plástico en peces ©Max Liboiron

Es mucho más preocupante si pensamos que esta expedición solamente está rozando la superficie de nuestros océanos. El plástico se hunde, y hay capas de plástico—y por lo tanto toxinas—que se están asentando en el suelo oceánico.

Demostrando que las islas de basura no son tal como las pensábamos, y mostrando las partículas plásticas casi invisibles que están dispersas en nuestros océanos, la gente de Sea Change Expedition nota que la respuesta a este problema no es tan simple como limpiar una mancha de basura. Sería fácil limpiar nuestros océanos si toda la basura estuviera concentrada en un solo lugar. ¿Cómo quitamos trillones de piezas de plástico apenas visibles que están esparcidas en nuestros océanos?

Marcus Eriksen se encuentra con basura en el océano ©Sergio Izquierdo

Todos somos culpables, y todos necesitamos cumplir un rol en la solución. Como tal, la película es un llamado a la acción para nosotros y las empresas que producen plásticos de “un solo uso”. Preguntas recurrentes durante la expedición son; cuándo tiramos plástico, ¿a dónde va?¿Cuál es la responsabilidad de las empresas que empaquetan sus productos en plástico? ¿Cuál es nuestra responsabilidad?

Jack Johnson, quien proporcionó la música para el documental con Simon Beins, dice que: “Necesitamos preguntarnos, ¿queremos continuar haciendo plásticos que usamos por un segundo y después quedan en el océano para siempre?”.

El documental señala que este es un problema solucionable, que se inició hace alrededor de 50 años. Para resolverlo, necesitamos responsabilizar a las empresas que están produciendo plásticos de un solo uso. Estas empresas son partes esenciales para iniciar el cambio. Para ello, podemos señalar tres objetivos clave como ciudadanos:

I. Organizarnos para que la empresas rediseñen los plástico teniendo todo su ciclo de uso en mente.
II. Rechazar plásticos de un solo uso.
III. Exigir a las empresas que sean responsables de dónde terminan estos plásticos.

The Smog of the Sea nos hace ver nuestros océanos y la epidemia del plástico a un nivel micro. Nos hará dar cuenta que no todos nuestros problemas son visibles a simple vista.

Podemos encontrar el documental en https://vimeo.com/181069340. La contraseña es “blueblueblue”. Para más información sobre “The Smog of the Sea,” puedes visitar https://www.thesmogofthesea.com.

La juventud de las Islas Bahamas recolectando basura en la playa ©The Smog of the Sea