La contaminación en los océanos producto de los desechos plásticos ha llegado a niveles alarmantestal punto que la comunidad científica estima que la cantidad de plástico acumulado alcanzaría un total de 110 millones de toneladas, con una media anual de vertimiento de 8 millones de toneladas. 

Basura marina que ha alcanzado las gélidas aguas del Ártico, tal como lo evidenció un reciente estudio publicado a principios de este año por la prestigiosa revista Science Advancesel cual estuvo integrado por un grupo de investigación de la Universidad de Cádiz en España, además de otras instituciones científicas. 

Dicha investigación, que se basa en la expedición circumpolar Tara Ocean– realizada en 2013- ,evidenció la presencia de altas concentraciones de plástico (cientos de miles de piezas por kilómetro cuadrado) en las zonas más septentrionales y orientales de los mares de Groenlandia y Barents, con 300 mil millones de piezas de plástico flotante. Zonas que anteriormente se consideraban como una de las menos intervenidas del planeta, debido particularmente a su aislamiento. 

Sin embargo, el aumento en los deshielos de las capas del Ártico- provocados principalmente por el calentamiento global- ha significado un importante crecimiento en la actividad humana en la regiónasí como la apertura de grandes áreas disponibles para a la propagación de microplásticos. 

Foto: Anna Deniaud/Tara Expeditions Foundation

 Desechos flotantes que habrían sido transferidos desde las costas del Atlántico Norte hacia el Ártico a través de la Circulación Termohalina corriente global del agua salada de los océanos-. Arrastrando consigo los desechos plásticos que quedan atrapados por masas terrestres como Groenlandia y el casquete polar, y formando un preocupante callejón sin salida para esta cinta transportadora de plástico.  

Esta compleja situación podría implicar un eventual incremento de la contaminación de plásticos marinos en la zona ártica en las próximas décadas. Así lo pronostica un modelo de corrientes marítimas elaborado por uno de los autores de la investigación. Región en la que se estima que yace un tres por ciento de toda la polución de plásticos del mundo. 

Ahora, tras los preocupantes y sorprendentes resultados, la interrogante se traslada a las posibles consecuencias. Tal como lo afirmó Andrés Cózar en declaraciones emitidas para The New York Times. De acuerdo al profesor de biología en Cádiz y uno de los principales autores del estudio, no entendemos por completo las consecuencias que el plástico está teniendo o tendrá en nuestros océanos”. 

 “Lo que sí sabemos es que las consecuencias se sentirán a una mayor escala en un ecosistema como éste, porque no existe otro igual en el planeta (…) la mayoría del plástico llega desde el norte del Atlántico (…) y mientras más sepamos sobre lo que provoca, tendremos mejores posibilidades de resolver el problema“, aseguró. 

Cabe mencionar que las concentraciones máximas de plástico flotante medidas en este sector del Océano Ártico fueron considerablemente inferiores a las de las zonas de acumulación subtropicales.  Sin embargo, no dejan de ser preocupantes, debido a que se trata de una zona cuyo ecosistema resulta trascendental para la regulación del clima, y el cual es el hogar de un centenar de especies.

Fragmentos de redes de pesca fueron encontrados en la superficie del Artico. Foto: Andres Cozar

 * Foto portada: Andrés Cozar