Nunzio Paci es un artista visual italiano nacido en la ciudad de Bologna el año 1977.  Actualmente reside en el mismo país, donde desarrolla su trabajo plástico a través del dibujo y la pintura, con el objetivo de crear una analogía visual entre el ser humano y su relación con la naturaleza.

Su práctica artística se enfoca en la naturaleza, y señala una preocupación por problemáticas del medio ambiente, destacando particularmente dibujos donde se plasma la fusión de formas entre la anatomía del ser humano y elementos de la naturaleza, como flores y animales, cuyos resultados dan vida a nuevos seres híbridos que bordean su apariencia entre lo mitológico y la científico, logrando un dialogo y conexión plástico visual en el resultado de su obra.

“Todo mi trabajo busca la relación entre el ser humano y la naturaleza, en particular con animales y plantas. El foco de mi observación es el cuerpo con sus mutaciones. Mi intención es explorar las infinitas posibilidades de vida, en búsqueda del equilibrio entre la realidad y la imaginación” comenta Paci en la biografía de su página web.

Sus pinturas e ilustraciones reflejan un gran manejo de la técnica del dibujo clásico y una profunda investigación en la ciencia de la anatomía humana. En este fiel estudio de comprender cómo se compone la esencia de la figura humana, surge la mutación fantástica del encuentro del cuerpo con la naturaleza, como si siempre hubieran sido uno solo.

Este análisis e interés de replantear y explorar cómo se ve el ser humano, alude desde una metáfora social, en que el cuerpo es la representación de la fuerza de donde emerge la naturaleza, dándonos a entender una posibilidad de fusionar y encontrar seres de horizontes absolutamente distintos en un sólo cuerpo.

Esta intensa búsqueda se observa en las ilustraciones de Paci, en que -haciendo infinitas combinaciones de unir la fantasía y la realidad- obtiene como resultado retratos de personajes en que emergen naturalmente flores y animales, una relación que da cuenta de un ciclo y renovación de vida. A sus personajes les brinda otra oportunidad, en que les retorna vitalidad y potencialidad, ya que enaltece el valor de la naturaleza que emerge desde las entrañas de cada retrato, volviendo a entregarle trascendencia y significado a la naturaleza y al ser humano, en una fusión que mezcla la hiper realidad con el surrealismo.

La idea de volver a contactar al ser humano con la naturaleza se hace visible en la unión natural con otros seres que refleja en sus pinturas, pues logra extraer la diagramación regular de la anatomía humana en retratos que inspiran la propia existencia de la figura humana, exponiendo sin tapujos su composición y mecanismos (como músculos y huesos) en una fusión con animales y plantas, como si la anatomía humana fuera capaz de mutar y acondicionarse a una nueva humanidad más naturalizada, como una aspiración hacia una nueva generación.

Su creativa y particular obra ha sido expuesta en Europa, Estados Unidos y Asia, y recientemente se le otorgó el programa de residencia artística fundando por el Ministerio de Cultura de Noruega. Su última exposición, realizada en Marzo del presente año, tuvo locación en la galería Stephanie, en Manila, Filipinas, donde presentó una serie de dibujos y oleos sobre tela.

En esta muestra, exhibió su juego en el trazo hiper realista que lo caracteriza con el surrealismo en sus ilustraciones, dándoles un carácter mágico e irreal. Su idea es presentar a un ser humano único y diferente, capaz de renacer entre una mezcla de flores, animales, como si todo convergiera del mismo origen.

El nombre de la exposición fue titulada “Mimesis”, donde se concentra en la evolución y el mimetismo de figuras que resultan en nuevas criaturas. “Es la pelea que la vida y la naturaleza hacen para mantenerse perpetuas a través de las generaciones” comenta Paci en la entrevista de Kara Guzman, disponible en su web. Nunzio potencia este concepto dándole sentido a la flora y la fauna en nuevas existencias, en la cohesión de nuevos organismos inspirados en la vida natural en su defensa del mundo exterior, volviéndose invisibles a través de la mimesis, donde se convierte en un refugio de fronteras que no pueden ser traspasadas.